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Operativo “perdón” al rey de España no logra enterrar las dudas
Juan Carlos
Tranparencia, modernización, más información y nuevos usos y costumbres son los instrumentos con los que la Casa del Rey quiere cerrarla y evitar que vuelvan a producirse otras similares, en un momento en el que, con lo sucedido en los últimos días, se ha reabierto el debate sobre la monarquía y se ha aludido a la conveniencia de una abdicación de Juan Carlos, de 74 años, en favor de su hijo, el príncipe Felipe.
Según el diario El País, que ayer citaba fuentes de la Casa del Rey, a partir de ahora y entre otras cosas se informará siempre públicamente de cuándo el monarca o el resto de los miembros de su familia emprenden un viaje privado, aunque no se revele el lugar por motivos de seguridad.
La imagen del rey, ensalzado mayoritariamente hasta el momento por su contribución a la transición y a la democracia, ha sufrido un fuerte revés con este episodio, un revés que Juan Carlos intentó corregir el miércoles con sus disculpas públicas -las primeras en su reinado- ante una cámara de televisión cuando abandonó el hospital de Madrid en el que fue operado de la cadera tras su accidente en Botsuana.
El Gobierno de Mariano Rajoy y el Partido Socialista (PSOE), el principal de la oposición española, reaccionaron con alivio a la petición de perdón, confiando en que sirva para devolver la armonía que mayoritariamente ha regido las relaciones entre el rey y los españoles.
«Las cosas van a ir bien en el futuro», dijo el presidente del Gobierno a los periodistas que lo acompañaban en el avión que lo trasladó de México a Colombia.
«Pedir perdón honra a cualquier persona y si el que reconoce que se ha equivocado, que lo siente y que no volverá a ocurrir es el rey, (el perdón) honra al rey y a la Corona», agregó ayer en Madrid su ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz.
Para el PSOE, lo que ha pasado en los últimos días es una «oportunidad de mejorar las cosas para que lo que ha sucedido no vuelva a suceder». La número dos del partido, Elena Valenciano, se mostró segura de que el rey «sabrá adaptarse a lo que los españoles le piden». «Ha sabido siempre adaptarse a los tiempos» y «siempre ha estado a la altura de lo que se le pedía», dijo.
El cierre de filas en torno al rey tras sus disculpas fue también unánime en El País, El Mundo y ABC, los tres principales diarios de ámbito nacional, que ayer defendieron el papel jugado en el pasado por el rey Juan Carlos y el que aún debe jugar, descartando además que la abdicación con la que se ha especulado en días pasados deba producirse.
Pero pese a este respaldo, lo cierto es que en las redes sociales y en los foros de internet siguen produciéndose críticas y cuestionamientos al monarca por irse de lujosa cacería de elefantes a Botsuana mientras los mercados volvían a asediar a una España en crisis económica e inmersa en duros recortes, que además veía cómo el Gobierno argentino amenazaba -y después cumplía- con la expropiación de YPF a Repsol, una de sus más importantes empresas.
Declaraciones como las de Cayo Lara, el líder de Izquierda Unida (IU), la tercera fuerza parlamentaria de ámbito nacional, tienen en estos momentos un mayor impacto en la opinión pública.
«No entendemos que alguien por el hecho de ser hijo de tenga que ser jefe de un Estado. ¿Y si sale tonto? ¿Tenemos que cargar con un jefe del Estado tonto?», dijo Lara, que junto a su partido pide la convocatoria de un referéndum en el que los españoles decidan si quieren mantener la monarquía constitucional o, proclamar la III República.
Agencia DPA


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