"Hemos pasado de una recuperación de dos velocidades a una recuperación de tres velocidades", declaró el economista jefe del FMI, Olivier Blanchard, quien situó a los emergentes en primera línea, seguidos de EE.UU. en un distante segundo lugar y la zona euro en el último vagón.
El estudio presentado ayer celebra que en los últimos seis meses los países avanzados hayan desactivado dos de las grandes amenazas a corto plazo para la economía mundial: la posible desmembración de la zona euro y una fuerte contracción fiscal en EE.UU. Sin embargo, la eurozona se contraerá un 0,3 % este año, con desafíos a medio plazo como "la fatiga por el ajuste fiscal, las insuficientes reformas institucionales y un prolongado estancamiento".
Alemania, la locomotora europea, ve revisado ligeramente al alza su crecimiento para 2013, del 0,5 % previsto en enero al 0,6 % actual, el único incremento en las previsiones del Fondo para un país de la zona euro. Mientras, la economía española caerá un 1,6 % en 2013, con un desempleo del 27%, y volverá a crecer en 2014, un 0,7 %. El Fondo destacó los avances en el proceso de consolidación fiscal en España, pero instó a hacer más y a precisar planes específicos para 2014 "porque no ajustar no es una opción".
En cuanto a EE.UU., el organismo rebajó una décima, al 1,9 %, su previsión de crecimiento para 2013 y alertó de que la persistencia de los desacuerdos políticos sobre el techo de la deuda pública podría llevar a un aumento de la prima de riesgo del país.
| Agencia EFE |

