19 de noviembre 2009 - 00:00

Original y tensa historia de amor

Joaquin Phoenix y Gwyneth Paltrow protagonizan la pareja despareja (y desequilibrada) de «Los amantes» de James Gray.
Joaquin Phoenix y Gwyneth Paltrow protagonizan la pareja despareja (y desequilibrada) de «Los amantes» de James Gray.
«Los amantes» («Two Lovers», EEUU, 2009, habl. en inglés) Dir.: James Gray. Int.: Joaquin Phoenix, Gwyneth PalVanessa Shaw, Isabella RosseElias Koteas, Moni Moshonov.

A diferencia del clásico y casi revolucionario romance de Louis Malle «Los amantes», esta película que en realidad se podría haber traducido con más precisión como «Dos amantes» no ofrece mucha alegría de vivir. Es un muy buen drama amoroso en el mejor sentido anticuado del término, y el tono lo marca el comienzo, con el protagonista arrojándose desde un muelle en un intento de suicidio del que desiste cuando ya está casi en el fondo del mar.

Pero más alla del concepto saludablemente anticuado dentro del que se desarrolla la historia, la película es bastante original, tensa en el sentido del suspenso, que puede ofrecer un auténtico melodrama donde todo puede estar mal en cualquier momento, y finalmente bastante extraña en el contexto del cine moderno.

Joaquin Phoenix es un hombre relativamente joven, pero ya grande para vivir con sus padres, con los que además trabaja en el negocio familiar, una tintorería donde a veces hace desastres como perder la ropa que tiene que entregar. Lo que pasa es que tiene algún tipo de trastorno bipolar que lo convierte en un personaje medio freak, aunque sus intentos de suicidios producto de un desengaño amoroso previo ofrecen la posibilidad de algún tipo de surmenage en cualquier momento. Especialmente cuando se muda a su edificio de departamentos una vecina nueva, la sexy, liberal y sofisticada Gwyneth Paltrow, que pronto lo enrosca en sus dramas surgidos de su atormentada relación con un hombre casado (Elias Koteas) que la deja plantada en casi todo momento importante.

Para colmo, esta vecina se le aparece justo cuando él está a punto de empezar una relación con una buena chica judia (Vanessa Shaw) que cuenta con la total aprobación de sus padres -especialmente su madre intrusiva, Isabella Rosellini- ya que es la hija de los futuros socios de la empresa familiar. A medida que se desarrolla, el argumento puede llegar a provocar algún temor en el espectador prejuicioso, ya que la acción al principio del asunto puede parecer tenue y algo previsible.

Las excelentes actuaciones y un buen trabajo narrativo y visual del director James Gray ayudan a sostener el conjunto mientras la trama va exhibiendo desvíos inesperados, diálogos brillantes e intempestivos, y casi ninguno de los lugares comunes propios del género. A partir de la mitad del film toda duda que pueda tener el espectador se va disipando hasta llegar al brillante desenlace, un cierre atípico, extremadamente verosimil e intenso que termina por redondear el concepto de esta muy recomendable «Los amantes». La única queja podría ser la falta de escenas eróticas, pero un breve acto exhibicionista de Gwyneth Paltrow desde la ventana de su departamento casi termina por equilibrar las cosas también en este sentido.

D.C.

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