27 de marzo 2014 - 00:00

Otra automotriz suspende por la baja en demanda

La industria automotriz no para de dar señales de alarma. La terminal de Renault, en la localidad cordobesa de Santa Isabel, suspenderá mañana a la mayoría de su personal por la baja en la demanda de vehículos. Se trata de la tercera parada de la fábrica en lo que va del año -las dos primeras fueron durante febrero- y en este caso alcanzará a 900 de los 1.500 operarios de la línea de montaje. Desde comienzos de 2014 ya habían tomado decisiones similares Fiat, en su planta de Córdoba, y Volkswagen, en la de General Pacheco.

Las paradas recurrentes en las automotrices son motivo de preocupación para el Gobierno y para el sector empresario. Para ser la industria favorita de Cristina de Kirchner, y considerada una de las piezas más dinámicas del crecimiento económico en los últimos años, con récords de ventas y producción de vehículos, se prevé un bajón este año de por lo menos el 20 por ciento (los más optimistas) en la actividad. La merma esperada obedece tanto a la reducción de la demanda interna, que se agudizó luego de la devaluación de enero y la disparada de precios de los vehículos, como al freno en las exportaciones.

Así lo hizo saber ayer la compañía a sus proveedores y a la filial cordobesa del gremio de mecánicos (SMATA), con el que debieron negociarse las suspensiones. Los 900 operarios que se quedarán mañana en sus casas percibirán el 75% de su salario correspondiente para ese día, una modalidad usual en el sector.

En diálogo con este diario, una autoridad de la automotriz de origen francés confirmó la parada y agregó al bajón de demanda, como factor para tomar la decisión, la acumulación de vehículos con faltantes de piezas. Calculan los directivos que en los playones de la planta de Santa Isabel suman más de 1.200 automóviles estacionados sin completar. Durante la suspensión, 630 operarios se dedicarán al denominado "recupero" de esos autos.

Durante febrero, Renault y el resto de las automotrices sufrieron inconvenientes para terminar sus ve-hículos como consecuencia del conflicto en una autopartista. La fábrica de faros y ópticas Valeo, de Córdoba fue tomada durante varios días por sus trabajadores. Los trabajadores habían decidido esa determinación para frenar una escalada de despidos resuelta por la autopartista en represalia a las medidas de fuerza que venían desde fines de 2013 en demanda de un aumento salarial previo al que debía pactar a nivel nacional la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). A los operarios de Valeo les siguieron los de otras dos terminales, que adoptaron medidas parecidas, y durante una semana pusieron en jaque la industria

Superado ese conflicto las complicaciones en las terminales comenzaron a sentirse por efecto de la reducción en la demanda interna y externa. Los directivos alegaron que buena parte de la caída local tuvo relación con la entrada en vigor el 1 de enero del impuesto a los autos de alta gama aplicado por el Gobierno. Aunque mantuvieron reuniones con funcionarios del Ejecutivo, el ministro de Economía, Axel Kicillof, rechazó el pedido de eliminación de ese gravamen .

La incipiente crisis alegada por los industriales coincide con el inicio de la ronda de paritarias de este año. Pero en algunos casos se remonta a mucho tiempo atrás. De hecho, Peugeot mantiene desde hace por lo menos dos años parte de su personal suspendido y con un porcentaje de su salario cubierto mediante subsidios del Ministerio de Trabajo. En el sector automotor dijeron que esa firma es otra de las que analiza paralizar su producción entre 10 y 15 días para las últimas jornadas de abril y los primeros días de mayo, por las mismas razones que su competidora Renault.

Las suspensiones de personal suelen ser manejadas en estricta reserva entre las fábricas y los gremios del sector: la UOM, en Peugeot, y SMATA en el resto de las terminales. En este último caso existe, además, un enfrentamiento entre la conducción nacional del sindicato de los mecánicos, liderada por Ricardo Pignanelli, y la de la filial cordobesa, a cargo de Omar Dragún.

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