La prórroga por treinta años sin licitación del contrato de concesión del Cerro Catedral que avanza en Bariloche por decisión del intendente Gustavo Gennuso sumó un nuevo capítulo escandaloso, con la denuncia de vecinos y asociaciones civiles sobre las trabas de la municipalidad para aceptar las firmas que se vienen recolectando con el objetivo de impulsar un plebiscito.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La semana pasada, el Concejo Deliberante de la ciudad rionegrina dio el primer paso para darle forma definitiva a la extensión del contrato a favor de la empresa Catedral Alta Patagonia (Capsa), hasta 2056, prórroga que llega ocho años antes del vencimiento del contrato vigente. Gennuso, del sello Juntos Somos Bariloche -brazo municipal del oficialismo de la provincia Juntos Somos Río Negro, del gobernador Alberto Weretilneck- se negó a habilitar el plebiscito pese a las audiencias públicas celebradas donde buena parte de los 94 oradores aconsejaron una consulta popular.
Las asociaciones civiles sospechan que la inicitativa beneficia a empresarios amigos del poder, incluido Nicolás Caputo, cercano al presidente Mauricio Macri. Por eso, llamaron a juntar firmas: si consiguen el 3% del padrón obligarán a que se debate en el Concejo. Si los ediles igual lo rechazan, el plan B es juntar las firmas del 10% del padrón para forzar a Gennuso a habilitar la consulta popular.
Sin embargo, ayer vecinos de la ciudad denunciaron que en la Junta Electoral Municipal"no quieren certificar las firmas" por negativas de los empleados, según señaló la agencia ADN Río Negro.
Las asociaciones reclamaron mediante una nota a Gennuso que permita "herramientas democráticas semidirectas" que están contempladas en la Carta Orgánica municipal.
Dejá tu comentario