Dublín - Un grupo de parlamentarios independientes irlandeses tratará de forzar a su Gobierno a que convoque un referendo para ratificar el nuevo tratado de la Unión Europea sobre disciplina fiscal. Su plan de acción prevé recurrir a una ley nunca utilizada antes que permite presentar al presidente de la república, el laborista Michael Higgins, una solicitud instándolo a usar uno de los pocos poderes que tiene ese cargo, principalmente representativo. Si esa petición es respaldada, el presidente puede negarse a ratificar cualquier ley hasta que sea aprobada en una consulta popular.
El Gobierno envió ayer a la oficina del fiscal general del Estado el texto del citado tratado de la UE para que determine si su contenido ha de ser aprobado en referendo por el electorado irlandés. La fiscal Máire Whelan debe examinar este texto para concluir si la adhesión de Irlanda modificaría la Constitución nacional, en cuyo caso el Ejecutivo está obligado a celebrar una consulta popular. El Gobierno de Dublín confía en que muchas de las nuevas medidas recogidas en el tratado se vean ya amparadas por la legislación europea vigente.
Agencia EFE
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