8 de enero 2014 - 00:00

¿Otro escándalo?: una “renuncia” a Gibraltar

Londres - El rey Juan Carlos le dijo al Gobierno británico que a España no le interesaba recuperar Gibraltar porque, en ese caso, Marruecos podría reclamar la soberanía de los enclaves de Ceuta y Melilla, según un documento oficial de 1983.

El documento fue desclasificado el 3 de enero junto a otros cientos del Gobierno británico que pasaron a ser públicos. Se trata de un telegrama con el sello "confidencial", enviado por el entonces embajador británico en Madrid Richard Parsons, al Ministerio de Relaciones Exteriores británico del Gobierno de Margaret Thatcher.

En éste se describe la reunión mantenida el 7 de septiembre de 1983 entre el rey y Parsons, en presencia de un secretario del ministro de Exteriores español de entonces, Fernando Morán.

"En un brote de su franqueza usual", escribe Parsons, "el rey añadió que, en cualquier caso, no interesaba a España recuperar Gibraltar en un futuro inmediato. Si lo hiciera, el rey Hassan reactivaría inmediatamente la reivindicación marroquí de Ceuta y Melilla", las ciudades españolas del norte de África.

La reunión entre el embajador y el rey se produjo cuando el Gobierno socialista español de Felipe González negociaba su acceso a la Unión Europea, ingreso que se concretaría en 1986 y al que Londres amenazaba con oponerse si Madrid no levantaba las restricciones de tránsito en Gibraltar.

El embajador explica que el rey admitió que la opinión de los gibraltareños en el diferendo entre ambos países debía ser respetada, a diferencia de la posición oficial española, que aboga por un diálogo directo entre Londres y Madrid. Asimismo, le dijo al embajador que era un tema que se debía gestionar teniendo en cuenta las opiniones públicas.

Esta revelación hará poco por mejorar la deteriorada imagen del rey, cuya abdicación desea un 62% de los españoles según una encuesta (ver aparte).

"Gibraltar es un tema sensible y tenemos que ser cuidadosos con la opinión pública y las exigencias de los intereses nacionales", afirmó el rey, según Parsons. El telegrama se conoce después de casi un año de incidentes entre España y el Reino Unido desde la instalación, el 24 de julio de 2013, por parte de las autoridades de Gibraltar, de un "arrecife" de 70 bloques de hormigón en las aguas que rodean esta colonia británica de 7 km2 y 30.000 habitantes, en el extremo sur de la península Ibérica.

Los documentos desclasificados que mencionan a Gibraltar dan cuenta de negociaciones sobre el uso del muelle, el estatuto de los españoles que trabajaban en la colonia o la posibilidad de potenciar el turismo."El rey estaba muy de acuerdo en un acercamiento gradual. Aceptó que las opiniones de la población deben ser respetadas", continuó el embajador Parsons, que representó a Londres ante Madrid entre 1980 y 1984. "Al mismo tiempo. Tenemos que gestionar los problemas prácticos, como las visitas navales, de un modo calculado para evitar problemas", narró el representante británico. Gibraltar pasó a manos británicas en 1713 por el tratado de Utrecht. La dictadura del general Francisco Franco (1939-1975) hizo de Gibraltar una causa nacional, y los sucesivos gobiernos han mantenido posturas reivindicativas. En los últimos meses se han sucedido incidentes.

En el último de ellos, a fines de noviembre, la embajada británica en Madrid denunció que las autoridades aduaneras españolas abrieron una valija diplomática en la frontera con la colonia. Desde que Mariano Rajoy asumió en diciembre de 2011, gracias a la victoria del Partido Popular en las elecciones, el embajador español en Londres ha sido convocado en tres ocasiones por el Gobierno británico para transmitirle sus quejas.

Agencia AFP, y Ámbito Financiero

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