25 de junio 2009 - 00:00

Otro frente abierto: denuncian que no se cumplen Cuota Hilton ni acuerdos de precios

Otro frente abierto: denuncian que no se cumplen Cuota Hilton ni acuerdos de precios
«El precio de los cortes de carne sube, pero el del novillo y del ternero, no». A partir de esta evidencia, la Mesa de Enlace denunció ayer que existe un desplazamiento del productor ganadero dentro de la cadena de la carne, con costos que superan los ingresos y una participación del 21% dentro del precio final promedio del kilo de carne ($ 14,8), cuando históricamente ocupaba el 30%.

La crítica de los ruralistas -fundamentada a través de un trabajo realizado por Aacrea y presentado ayer en la Sociedad Rural- apunta a sectores de la comercialización (carnicerías y supermercados) y al Estado como los actores que se apoderaron del porcentaje perdido por los productores. Al tomar en cuenta IVA, Ingresos Brutos y tasas municipales, el Estado absorbe un 24% del precio final de la carne, en tanto que las carnicerías ocupan un 26%. Los costos de transacción (fletes e intermediarios) se llevan un 24%, mientras que faena y matarifes representan el 5%.

Reclamos

Según la visión de los técnicos de la Mesa de Enlace, la mala situación de los productores ganaderos se revertiría si se da marcha atrás con un conjunto de regulaciones impuestas por el Gobierno nacional desde 2005. Piden revertir un entramado de 40 resoluciones (en particular la 42/08, que rige las licencias para exportación) y el sistema de Registros de Operaciones de Exportación (ROE), así como promover un precio en torno a $ 4 por kilo vivo, similar al que se paga en Uruguay.

Aseguran que estas medidas no deberían generar subas en los precios al consumidor. «No estamos pidiendo que aumente el precio de la carne. Queremos que el Estado cumpla su rol y políticas para que se distribuya mejor la participación de cada eslabón en el precio de la carne en la góndola», explicó Daniel Asseff, técnico de Coninagro.

En la exposición de ayer, Ricardo Negri, representante de CREA, trazó una comparación entre los diferentes productos que integran el asado argentino. Entre abril de 2006 y el mismo mes de este año, el tomate aumentó un 92%, la lechuga un 94% y la gaseosa un 130%; a su vez, la suba en el asado fue de un 68%, pero el novillo aumentó sólo un 26%.

Al decir de Ernesto Ambrosetti, economista de la Sociedad Rural, los valores del ganado en pie están frenados por «los acuerdos de precios y las listas en Liniers, que no se cumplen, como tampoco se cumple con la Cuota Hilton». El costo por ternero terminado ascendía a $ 3,30, pero con la sequía esta cifra trepó a $ 3,70 -indicó Asseff-, mientras que por kilo vivo en el mercado de hacienda se paga a razón de $ 2,95.

Los representantes de la Mesa de Enlace insistieron en que en este escenario faltará carne en 2011 «o tal vez antes», según Negri, ya que habrá un cruce de la curva de producción de carne con la del consumo interno, cuando esta última se acerque a los 2,9 millones de toneladas anuales. La elevada matanza de hembras (la fábrica de terneros), que trepó al 50% de la faena, y la caída del peso de faena generan una pérdida de producción de carne.

El ciclo completo desde la reproducción hasta llegar a un corte de carne demora 2,8 años, por lo cual los terneros que no se producen no pueden generarse en forma automática. «El mercado se regulará por baja del consumo, aumento del precio o importación de carne», indicó Ambrosetti.

«Esta situación se da en el peor contexto de precios de los últimos años, con una cotización de la vaca de $ 1,41 el kilo vivo, el peor valor de mercado en los últimos diez años», concluyó Negri.

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