4 de marzo 2015 - 00:00

Paco León: “España se puede contar como un esperpento”

Paco León presentó “Carmina o revienta”, una historia sobre su madre como personaje mafioso, e hizo desternillar al cine Gaumont.
Paco León presentó “Carmina o revienta”, una historia sobre su madre como personaje mafioso, e hizo desternillar al cine Gaumont.
Un actor y productor muy popular de televisión hace una comedia bastante zafada con su propia madre como una matrona de barrio, mafiosa pero querible, y con una corte variopinta de vecinas y amigas; rueda en sólo 11 días, gasta en total apenas 40.000 euros, estrena en simultáneo en salas, internet y dvd, y tiene un éxito increíble; tanto, que poco después hace una segunda parte, ya en 20 días y con algo más de plata, e igual éxito. Ese es Paco León, autor de "Carmina o revienta" y "Carmina y Amén", protagonizados por doña Carmina Barrios, que el lunes hizo descostillar de risa al público del Gaumont, dentro del ciclo Espanoramas.

Dialogamos con él.

Periodista: No podría decirse que lo suyo sea un elogio de la mujer sevillana.

Paco León:
Pues no sé. Mi madre es así, a veces se porta como una Corleone, sin elegancia, claro, pero con dignidad, y creo que está retratada en lo bueno y lo malo. Muchas cosas que ella pone en boca de su personaje expresan su propio pensamiento. Y varias situaciones reproducen hechos verídicos.

P.: Parecen caricaturas.

P.L.:
Si lo viera... Algunos hechos están como mesurados, pero pasaron de veras. Y le pasaron a ella. Hay que ser de una manera, también, para que pasen, porque no a cualquiera. Yo personalmente soy pudoroso, pero mi madre se maneja con una naturalidad absoluta con malandras, frikis, drogones, esquizofrénicos, lo que sea. Los convoca, es como un imán. Y no es como ellos solo porque la vida no la llevó por ahí.

P.: El público la ama.

P.L.:
No crea, hay gente para todo.

P.: También puso a otros parientes cercanos.

P.L.:
Mi hermana María León, actriz profesional, Concha de Plata y Goya a la mejor actriz por "La voz dormida", y mi tío Paco Casaus, que interpreta a mi padre (muy bonito cómo se mueve, un homenaje al modo en que se movía mi padre), que no es mi tío sino un amigo de la familia. Yo me llamo Paco por él. Y mi hermano, que es suboficial del ejército, el que rompe la puerta de una patada en "Carmina y amén".

P.: El gordo medio matón.

P.L.:
No le diga gordo, es medio como un tonelito, pero no le diga gordo. Es fuerte, fuerte. Nos llevamos once meses y somos como la cara y la cruz. Pero ahora los dos somos padres y descubrimos tener más cosas en común de las que nunca pensamos.

P.: El padre de ustedes tenía un bar.

P.L.:
Venta La Primera, que fue del abuelo, luego suya, y ahora la expropiaron para una autopista.

P.: En cambio usted triunfó en la autopista virtual.

P.L.:
Para "Carmina o revienta" hicimos un lanzamiento multiplataforma porque no tenía sentido invertir 300.000 de publicidad en algo que había costado 40.000, y lo hicimos con la mayoría de las salas en contra, porque no quieren compartir nada con internet ni dvd simultáneo. Y para "Carmina y Amén" probamos otra cosa: un estreno gratis en 100 salas simultáneas, todo el día. Jornada de puertas abiertas. Confiábamos en la película, y tuvimos razón: fueron 50.000 espectadores en un solo día, derecho a comprar el dvd a la salida.

P.: Ambas obras, sin créditos ni subsidios del Icaa (el Incaa de España).

J.P.:
No pedimos subsidios. No por una cuestión de principios, sino por una cuestión práctica, porque después el Icaa no hubiera autorizado ese tipo de lanzamientos.

P.: Le digo una impresión: usted con su cine parece medio pariente de los hermanos Ozores, Carlés Mira y Alex de la Iglesia.

P.L.:
Y García Berlanga, y el primer Almodóvar, Valle Inclán, y Mihura también, con esas mezclas imposibles de señoritos y prostitutas. En esos autores está toda España, porque España se puede contar como un esperpento.

P.: Y ahora, ¿qué esperpento piensa contar?

P.L.:
Los representantes españoles de la productora Wild Bunch me tentaron con una comedia australiana del 2007, "Little Deaths", sobre esos momentos posteriores al orgasmo que los franceses llaman "la petite mort". Son historias sexuales, pero nada eróticas. Falla la estructura, la unión de una historia con otra, el humor me es ajeno, y, sus personajes son parejas jóvenes muy compuestas, apolíneas, económicamente bien posicionadas. Parece publicidad. Yo haré algo distinto, quiero llenarlo de vida, de carne y autenticidad, para que la gente salga de la sala contenta, quizás espantada pero con ganas de vivir y de follar, no de otra cosa.

P.: ¿Qué personaje hacía usted en "Reinas"?

J.L.:
Era el hijo de Verónica Forqué, una gran comediante. Ahí tuve el gusto de conocer a Bettiana Blum y Daniel Hendler, todo el reparto era excelente, la película prometía mucho, porque hablaba de las primeras bodas gays y eso, pero el resultado fue demasiado elegante para mi gusto.

Entrevista de Paraná Sendrós

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