8 de junio 2015 - 00:00

Pacto con De la Sota, táctica que demora bajada

 Sergio Massa, doctorado en el juego de jugar con la intriga, ordenó un silencio de radio entre los suyos y concentró juntadas y actividades para hoy, lunes, a horas de que venza el plazo para inscribir una alianza electoral en la Justicia.

Hasta anoche, la decisión que hizo circular es que su candidatura sigue en pie y que presentará su frente para participar de las elecciones. El massismo full, el primer anillo, no termina de entender la cerrazón de Mauricio Macri a avanzar con un acuerdo y, aunque siguen las charlas, registra que el jefe de Gobierno tiene una posición hasta acá irreversible.

Entre hoy y mañana, Massa juntará a su gente, sus armadores y candidatos para definir un esquema global. Hace 20 días algunos intendentes le sugirieron "acordar en bloque", pero Massa los acusó de cobardes y traidores.

Los que integran su espacio lidian, a cada rato, con ofertas. Joaquín de la Torre, el intendente fundacional que se mueve junto a Massa, fue tentado por Daniel Scioli para pegar el salto pero el alcalde de San Miguel desechó la oferta y le avisó que seguirá junto al tigrense hasta el final.

La llave mágica para seguir en el centro del ring es, justamente, inscribir el frente electoral en que se trabaja, en dos opciones: un sello para la presidencial, que sería compartido con José Manuel de la Sota, cuyo nombre de fantasía sería UNA; y otro con el FR como marca, a nivel bonaerense.

Anotar los frentes no implica, necesariamente, que luego él sea candidato en uno y otro plano ni que, incluso, luego esos frentes presenten listas. Ante la negativa de Macri, Massa volvió a jugar la ficha de un acuerdo con De la Sota, para que el cordobés acepte ser su vice, lo que no sólo no simpatiza al gobernador que entró para negociar una Primaria, sino que corre el riesgo de quedar, luego, embretado si Massa avanzara, más allá de que parece improbable, en un acuerdo con el PRO.

"¿Y si baja su candidatura y pone a los suyos con Macri?", se preguntó, dudando, un dirigente del PJ que apuesta a De la Sota que aparece, luego de los esfuerzos del massismo por pactar con Macri, como un plan B, una alternativa en el caso de que el de Tigre no logre cerrar un esquema mejor para enfrentar las elecciones de este año.