30 de marzo 2011 - 00:00

Pamuk condenado por ofender “turquicidad”

Orhan Pamuk deberá indemnizar a compatriotas que consideraron insultos a la «turquicidad» (protegida por el código penal turco) declaraciones suyas a una publicación suiza en 2005.
Orhan Pamuk deberá indemnizar a compatriotas que consideraron insultos a la «turquicidad» (protegida por el código penal turco) declaraciones suyas a una publicación suiza en 2005.
Estambul - El Premio Nobel de Literatura 2006 Orhan Pamuk fue condenadoa indemnizar a turcos por «insultar la turquicidad». La sentencia no sólo obliga al escritor a pagar lo que establezca la ley a seis personas que llevaron el caso a los tribunales de su país, sino que establece un precedente «alarmante porque reconoce el derecho de cualquier ciudadano de erigirse en guardián de la «turquicidad», según Ebru Ilham, politóloga del centro de estudios turco TESEV, citada por el corresponsal en Turquía del diario español «La Vanguardia».

«La turquicidad nunca definida, porque hacerlo sería irracional e irreal», apunta Ilham, está protegida por el código penal. Y fue insultada, según la sentencia, cuando Orhan Pamuk declaró al suplemento semanal suizo «Das Magazin» en 2005: «Aquí se han matado 30.000 kurdos. Y un millón de armenios. Y nadie se atreve a hablar de eso».

Aunque la frase no atribuye la autoría de las matanzas, la de los armenios correspondería al Imperio Otomano, la de los kurdos a la república actual, el abogado Kemal Kerinçsis y otros cinco personas, vinculadas a la Asociación de Mártires y Veteranos de Guerra, lo valoraron como un ataque a su honor como turcos.

Varios tribunales quisieron archivar el caso porque no quedaba claro qué tenían que ver los querellantes con la entrevista suiza, pero el domingo pasado, la 4ª Sala del Tribunal Supremo turco confirmó que cualquier ciudadano está capacitado para atribuirse a sí mismo los insultos contra la nación. «Los ciudadanos se convierten así en un mecanismo de filtración que evalúa cualquier afirmación; pueden juzgar sobre cuáles son los valores públicos», resume la politóloga de TESEV.

Dejá tu comentario