Para el Central, “sigue el proceso de desinflación”

Edición Impresa

Tras reconocer la sorpresa del dato de septiembre, reafirmaron que la tendencia es a la baja. Si no tocarán la tasa. Seguirán comprando reservas.

El presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, aseguró ayer que "el proceso de desinflación sigue" y mantuvo la expectativa de que el costo de vida se ubique en torno al 10% en 2018, durante la presentación del Informe de Política Monetaria correspondiente a octubre. Desde el comienzo reconoció que el dato de inflación de septiembre de 1,9% "no fue el que esperaban", pero insistió en que "el proceso de desinflación sigue" al tiempo que adelantó que "los datos preliminares de octubre lucen interesantes". Al respecto, mostró las proyecciones de dos indicadores de alta frecuencia (PriceStats y Elypsis) que registran menores niveles para octubre, incluso por debajo del 1%.

"Ha habido un proceso de desinflación que se ha mantenido todo el año", dijo Sturzenegger y reforzó que "es interesante porque se ve en todas las regiones". También hizo referencia a la inflación núcleo, uno de los puntos clave a la hora de hacer proyecciones. "Veníamos hablando de la gran persistencia de la inflación núcleo", dijo y reconoció "nos está costando", en referencia a la posibilidad de bajarla, pero insistió en que "en el último trimestre se movió hacia abajo". "Es demasiado persistente para lo que estábamos buscando", agregó, pero indicó que el 1,6% promedio de inflación núcleo del tercer trimestre "es el preludio de futuras reducciones que están viniendo" y puntualizó que la expectativa del cuarto trimestre se encuentran por debajo del promedio del año pasado que fue del 1,74%.

Sturzenegger esbozó una autocrítica "light" y admitió que este año la inflación superará la meta del 17% prevista y señaló que en adelante la política monetaria se concentrará en "alcanzar el objetivo fijado para 2018, de entre 8% y 12%".

A continuación, las definiciones más relevantes de ayer.

"El régimen de metas de inflación lanzado en septiembre de 2016 ha permitido consolidar por primera vez después de mucho tiempo una expectativa de inflación declinante para los próximos dos años. Según los distintos escenarios que maneja el BCRA, la meta de inflación para diciembre de 2018 se sostiene en el 10%, más o menos 2%, y del 5%, más o menos 1,5%, en 2019".



"El objetivo es encauzar la inflación en el último trimestre de una manera consistente con la meta de inflación de 10% para 2018".

"Hay que darle un poco de tiempo y no hay que sobreactuar ante un dato como el de septiembre. No hay que apresurarse a hacer una crítica excesiva ni condescendiente".

"Esto tiene un rezago, hay que tener una mirada más amplia. El 1,4% de agosto nos dejaba bien parados, pero el 1,9% de septiembre no mientras que los datos preliminares de octubre lucen interesantes".

"Nos ha estado costando bajar la inflación núcleo, pero en septiembre se movió hacia abajo, aun cuando el nivel no es el que esperábamos".

"Hay una brecha de credibilidad (respecto de las proyecciones del mercado) que está ahí, que necesitamos cerrarla pero en un contexto que de alguna manera validan y confirman el proceso de desinflación".

"La credibilidad del Banco Central surge de que actúa con consistencia para afrontar el problema que enfrenta. De la consistencia de nuestras acciones es de donde surge nuestra credibilidad. Quizás no nos creen en un ciento por ciento, pero nuestra tarea es ser consistente con los objetivos que nos planteamos".

"Siempre argumentamos que el incremento de tasas impulsaría el crecimiento a través de una baja de la inflación. Entramos en una política más contractiva en febrero y el crecimiento económico no se vio afectado".

"El objetivo es incrementar el nivel de reservas al 15% del PBI. Desde que comenzamos a comprar el nivel de reservas creció 1,3% del PBI (u$s28.000 millones). Le compramos muchos dólares al Tesoro para que no interfiera en la política cambiaria. Las reservas son un gran seguro. No tenemos un cronograma pero lo iremos haciendo al ritmo que se pueda. Las compras continuarán en 2018. Se necesitan u$s25.000 millones más de lo que hay actualmente".

"La negociación salarial ha sido uno de los grandes éxitos del proceso de desinflación. Gran parte de los acuerdos salariales no van a usar la cláusula gatillo. Esperamos para el año próximo que las paritarias se pacten con incrementos menores en relación a los de este año, siempre con cláusula de ajuste para que los salarios no pierdan en términos reales. Este proceso permitió que la Argentina crezca este año con menor inflación".

Dejá tu comentario