5 de octubre 2017 - 00:00

Para envidiar: Brasil paga por deuda menos que la Argentina

Se adjudicó u$s3.000 M al 4,625% a 10 años, contra el 7% que tuvo que ofrecer el Gobierno en octubre de 2016 por un bono similar.

Henrique Meirelles.
Henrique Meirelles.
Brasilia - Brasil colocó u$s3.000 millones en un bono a 10 años a una tasa del 4,625%, según informó el Ministerio de Hacienda. La operación se realizó con un diferencial de 235 puntos básicos por sobre la deuda comparable del Tesoro de Estados Unidos y se ubicó en niveles que se ubican muy por debajo de los que consigue la Argentina, que busca reducir los spreads con los distintos países de la región.

La emisión del organismo que lidera Henrique Meirelles, que cuenta con una calificación Ba2/BB/BB, es parte de los esfuerzos del Gobierno para refinanciar deuda que incluyó la recompra de casi u$s12.000 millones en activos que vencen entre 2019 y 2030. Brasil había establecido una guía inicial de rendimiento en el área de las notas equivalentes del Tesoro de EE.UU. más 250 puntos básicos, según dijo uno de los agentes de la operación a IFR, un servicio de información financiera de Thomson Reuters.

Los agentes de la operación fueron Deutsche Bank, Itaú BBA y Santander. Esta es la segunda emisión en dólares de Brasil este año. En marzo, el Tesoro había recaudado unos u$s1.000 millones con una reapertura de su bono en circulación con vencimiento a 2026 y un rendimiento del 5%.

En las últimas colocaciones de Argentina, el país colocó en octubre del año pasado deuda a 2026 en dólares a una tasa casi tres puntos superior a la que obtuvo Brasil, ya que debió ofrecer un retorno del 7%. Hoy en día, estos títulos están ofreciendo un retorno del 7,64% en el segmento de renta fija. Además, tiene una peor calificación a nivel crediticio que el país vecino para las agencias Moody's, S&P y Fitch, al ubicarse en B3, B y B, respectivamente. Mientras que el riesgo país se ubica en los 250 puntos básicos en Brasil, en la Argentina se ubica en 365 unidades.

Vale destacar también que Argentina y Brasil enfrentan contextos distintos. Si bien el país que lidera Michel Temer se encuentra sumido en una profunda crisis política, está adoptando al mismo tiempo medidas pro-mercado que lo están volviendo más competitivo y atractivo en términos de inversiones en relación a Argentina. Por ejemplo, a mediados de julio, el Congreso brasileño aprobó la reforma laboral, lo que ubica al país en una mejor posición para cuando una empresa decide donde asentarse.

Por otra parte, si bien la economía argentina está empezando a crecer, según las estimaciones públicas y privadas, aún tiene un largo trayecto para continuar reduciendo el costo de financiamiento. La inflación de 2017 terminará en un 22%, mientras que se espera que el déficit primario se reduzca hasta el 4,2% del PBI. Además, según las proyecciones la economía crecerá entre un 3% y un 3,5%. Estas cifras, salvo por la de crecimiento, se ubican por debajo de las de Brasil, que espera una inflación de un 4,5%, con un margen del 1,5% en 2017, un crecimiento del 3,38% y un déficit fiscal en torno al 3%.

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