13 de abril 2012 - 00:00

Para la ONU, el dictador sirio cumple la tregua

Ginebra - Naciones Unidas avaló ayer la aplicación del alto el fuego por parte del régimen sirio de Bashar al Asad, a pesar de las denuncias de la oposición de que la represión continúa y que ayer mismo se cobró la vida de cinco personas, e insistió en descartar la solución de una militarización del conflicto.

«En estos momentos, la situación parece más tranquila. La estamos siguiendo muy de cerca», dijo el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en conferencia de prensa en Ginebra.

Siria «aparentemente experimenta un raro momento de tranquilidad sobre el terreno», manifestó minutos después en un comunicado Kofi Annan, enviado especial de la ONU y de la Liga Árabe para ese país.

Ban y su predecesor se reunieron ayer en Ginebra para evaluar el conflicto sirio en la primera jornada en la que debía implementarse el cese de todas las hostilidades, y según la estimación de ambos, el alto el fuego se estaba cumpliendo.

«Espero que el alto el fuego siga sosteniéndose», dijo Ban.

«Estoy animado» por las informaciones que indican que «el cese de las hostilidades está aguantando», aseguró Annan.

Ese optimismo contrastó con las denuncias del Consejo Nacional Sirio (CNS), principal alianza opositora, y de otros grupos de derechos humanos, que denunciaron «masivas redadas», «docenas de detenciones», y la muerte a manos de las fuerzas de seguridad de, al menos, cinco personas, entre ellas una menor. Otras fuentes hablaron de al menos veinte víctimas fatales en diversos episodios.

«No hemos visto que los tanques se hayan retirado del centro de las ciudades como estaba previsto en el plan de Annan. Vemos los tanques posicionados en áreas pobladas, exactamente como hace tres semanas. No hay ninguna evidencia de un verdadero repliegue», concluyó Bassma Kodmani, responsable de relaciones internacionales del CNS.

No obstante estos relatos, ambos dirigentes mostraron su esperanza de que la calma tensa que vive el país se mantenga el suficiente tiempo para poder desplegar «lo antes posible» una misión de observación de la ONU, que pueda verificar el cese de las hostilidades y que vele porque el resto de los puntos del plan de paz de Annan puedan comenzar a implementarse. En este punto hubo coincidencia con el CNS, que lo definió como su mayor prioridad.

El Consejo de Seguridad trabaja ya en un proyecto de resolución que autorice el envío de una misión de observadores y que podría adoptarse hoy, anunció el embajador de Rusia ante Naciones Unidas, Vitaly Churkin.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y su par francés, Nicolas Sarkozy, acordaron ayer incrementar sus esfuerzos para poner fin «definitivamente» a la violencia en Siria, según un comunicado de la presidencia francesa.

En una videoconferencia, ambos líderes decidieron «intensificar sus esfuerzos, incluso a través del Consejo de Seguridad, para que la brutal represión del pueblo sirio cese definitivamente, para que la urgente ayuda humanitaria sea entregada y para que el pueblo sirio pueda elegir libremente su destino», añadió la declaración. «Aquellos responsables por los actos de violencia deberán responder por sus crímenes», advirtió.

Mientras tanto, el CNS dejó en claro ayer que se niega a entablar un diálogo directo con Al Asad o alguien de su Gobierno, al considerar que no tiene ninguna legitimidad tras haber masacrado durante un año a su propio pueblo.

Agencias EFE, Reuters, ANSA, AFP y DPA 

Dejá tu comentario