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Para no ser pobre una familia necesitó $ 1.720 en enero
• La cifra es un 57,5% mayor que la del INDEC, según FIEL

El INDEC, por su parte, difundirá los números de enero que marcan la línea de pobreza e indigencia el próximo viernes junto al dato de inflación, al del aumento de los precios mayoristas y al del costo de la construcción.
Según el último dato de CBA y CBT del organismo de estadísticas dirigido por Ana María Edwin, una familia tipo constituida por dos adultos y dos menores necesitó en diciembre $ 1.077,4, mientras que la estimación de FIEL arrojó para la misma familia y durante ese mes un ingreso de $ 1.696,9, un 57,5% más que el INDEC. A su vez, la diferencia entre las canastas alimentarias de la consultora privada y del INDEC es un 56,4% con el número oficial de $ 481,85, monto con el que una familia no es considerada indigente, mientras que para FIEL la CBA fue de más del doble, de $ 858,4.
Esta consultora detalló en un informe que la CBA (que es la misma que la que tiene en cuenta el INDEC, conformada por 27 productos alimenticios) para un adulto subió un 1,7% en enero con respecto a diciembre y llegó a los $ 277,8 (que marca la línea de indigencia). Por su parte la CBT, que a la CBA suma bienes y servicios no alimentarios, creció un 1,4% y alcanzó los $ 556,9 en enero.
Los datos que difunda el INDEC el viernes seguramente marquen, nuevamente, una menor línea de pobreza e indigencia que la estimada por analistas privados. Así, a tres años de que comenzó la manipulación de los datos de inflación en el organismo de estadísticas oficial, la brecha entre una y otra canasta es cada vez mayor.
Según distintas estimaciones privadas, como la del Estudio Bein y de Buenos Aires City (donde trabaja la ex directora de precios del INDEC, Graciela Bevacqua), en enero se aceleró el proceso inflacionario, impulsado principalmente por la suba en alimentos (que afectan la línea de pobreza e indigencia), además de los incrementos estacionales, como el del turismo y también de la salud, por la medicina prepaga. Para la primera consultora los aumentos de precios llegaron al 2,4%, mientras que para la de Bevacqua fueron del 2,3%.
«Se observa un veloz proceso de aceleración inflacionaria que comenzó en el cuarto trimestre de 2009 (acompañando la incipiente recuperación de la actividad económica) y continúa profundizándose en enero de 2010», sostiene el informe de la consultora Buenos Aires City.
Para ambas consultoras el rubro alimentos y bebidas fue el segundo de mayor incremento en enero, con una suba del 3,8%. Coincidieron también en detallar que los productos que tuvieron alzas fueron la carne (uno de los de mayor incidencia en el IPC), leche, yogures, quesos, carne de ave, pastas secas, gaseosas, carne de cerdo, fiambres y harinas, entre otros.


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