Paritarias: preocupa a los gobernadores alza de precios

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La escalada de precios que se registra en las provincias -con epicentro en la carne y los lácteos- erizó la piel de los gobernadores, al potenciar los reclamos salariales de los gremios y recalentar las inminentes paritarias locales.

Frente a este delicado escenario, los mandatarios ya comenzaron a reforzar los controles de precios en sus distritos, mientras piden a la Casa Rosada que profundice sus políticas contra la inflación.

No se trata de una postal menor, ya que los aumentos de sueldos que se definirán en las próximas semanas condicionarán de lleno la marcha de las ajustadas finanzas del interior. En 2009, más del 50% del incremento del gasto de las provincias respondió a la recomposición salarial.

El caso más emblemático se vive en Santa Cruz, tierra natal de Néstor Kirchner. Allí el mandatario justicialista Daniel Peralta mostró su preocupación ante el hecho de que los incrementos de precios «complicarán la discusión de porcentajes en el debate paritario, porque los sindicatos tratan de recuperar el valor del poder adquisitivo de la gente».

«Es algo en lo que estamos todos de acuerdo, pero lamentablemente la provincia tiene una realidad financiera y económica que, si bien está mejorando, (está ligada a) una recuperación lenta después de la crisis del año pasado».

Preocupado, el cacique provincial decidió elevar un planteo a los dueños de los supermercados locales porque -dijo- «no se puede tomar como base el salario de los petroleros o de los mineros para fijar los precios», en un distrito donde la mayor parte de los trabajadores está contenida en el ámbito de la administración pública.

El mandatario se mostró además confiado en las «decisiones que se tomen a nivel nacional» para «contener» el alza de los valores de la canasta familiar en ese estado patagónico, sobre todo en la carne y los lácteos.

Bolsillo

En este marco, la directora de Comercio santacruceña, Paola Knoop, mantuvo un encuentro con representantes de las tres cadenas de supermercados. «La directiva del gobernador es salvaguardar el bolsillo de los trabajadores; no nos parece un aumento acertado», sostuvo el ministro de la Producción, Jaime Álvarez, respecto de los incrementos en los últimos días en el precio de la carne, de hasta el 25%.

Mucho más crítico se mostró, en cambio, el mandatario de Chubut y presidenciable 2011, Mario Das Neves, quien cuestionó la supuesta ausencia de una política de control de precios nacional que beneficie a los sectores más vulnerables.

«Si usted no tiene una política sobre el tema de los alimentos y de las tarifas de los servicios, evidentemente usted no tiene una política para los más vulnerables», aseguró.

También consideró que «realmente no han sido afortunadas las declaraciones del ministro de Economía», Amado Boudou, porque -consideró- «hablar de reacomodamiento es faltarle el respeto a la gente». «Y el último chiste medio fúnebre fue decir que la inflación fue del 1%; es realmente una tomada de pelo», disparó el cacique del justicialismo crítico, además de volver a cuestionar los dibujos inflacionarios del polémico INDEC.

En la mira

En esa línea, remarcó que en Chubut su Gobierno sostiene controles de precios constantes, sobre todo en cadenas de supermercados. «Tenemos la mira puesta permanentemente», enfatizó, además de sostener que «hay que estar arriba de los precios, porque tenemos la costumbre o la cultura del remarque».

Das Neves admitió que en su distrito se produjo «un repunte previo a las fiestas, y que hasta ahora está lejos de reacomodarse». «Lo que fue para arriba nunca bajó», dijo.

«Lo que no se puede decir es que el precio es por la lluvia o es por la sequía; la culpa la tiene primero el Estado, que debe controlar», disparó.

En sintonía, en Tucumán, el mandatario peronista José Alperovich apostó a que «el Gobierno nacional va a implementar una política para que no haya inflación o aumento de los precios». Respecto de la falta de credibilidad en las estadísticas oficiales, el gobernador resaltó que «a la gente no le interesa si es el 1 ó el 2 por ciento». «Lo que le interesa es que cuando va a la carnicería cuesta más cara la carne: cuando vas a comprar y cada vez tu plata vale menos», admitió días atrás, reconociendo un escenario inflacionario que incomoda a Balcarce 50.

«Nadie puede negar esto: uno ve el aumento en el precio de la carne, de la leche; el peor impuesto que tiene la gente humilde es la inflación», reconoció.

En esa línea mostró también su preocupación Maurice Closs (Frente Renovador), quien comanda los destinos de Misiones. Al anunciar el anticipo del pago de la ayuda escolar para los hijos de los empleados públicos, argumentó que tomó esa decisión «porque es bastante notorio que los precios se están recalentando». «A mí me gusta cuidar el poder adquisitivo de los misioneros; (ahora) pueden salir a hacer las compras de lo que significa toda la canasta para que los chicos vayan a la escuela, antes de que los precios se disparen», aconsejó.

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