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Pascuas: obispos unen rezo contra corrupción
Carlos Ñáñez, Fernando Bargalló y Virginio Bressanelli
El arzobispo de Santa Fe y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, José María Arancedo, advirtió que "cuando la impunidad y la justificación ocupan el lugar del deber moral y de la ejemplaridad, el cuerpo social se debilita", por lo que exhortó al compromiso de todos para revertir "la crisis moral" argentina, que "se expresa en conductas que se han desvinculado de la exigencia moral de los valores".
"La crisis argentina es principalmente una crisis moral, que se expresa en conductas que se han desvinculado de la exigencia moral de los valores. La conciencia como regla suprema que distingue el bien del mal se ha adormecido, la hemos adormecido", aseveró.
En tanto, los doce obispos de la Patagonia emitieron un duro documento en el que también piden no bajar los brazos en la lucha contra la corrupción y la deshonestidad cultural. Allí criticaron "el afán de tener y la sed de poder" que traen exclusión y destruyen la paz social, y condenaron las medidas comerciales que dejan "indefensos" a los pobres.
"En este clima de ambición, el otro pasa a ser una cosa, algo útil, explotado sin medida, o 'algo que molesta', a quien hay que eliminar. ¡Cuánta violencia genera la corrupción! ¡Cuántas vidas arrebatadas! ¡Cuántos abusos de poder!", subrayaron los prelados patagónicos entre los que figuran Virginio Bressanelli, obispo de Neuquén, y Fernando Bargalló, obispo emérito de Merlo-Moreno.
El documento, titulado "Perseveren en el amor fraterno" hace referencia en principio al Bicentenario de la patria. Indican: "En el lejano 1810 hemos comenzado un camino como Nación, con avances y retrocesos, divisiones y reconciliaciones. Mucho trecho hemos recorrido. Mucho queda por andar".
Por su parte, el titular de la diócesis de Córdoba, Carlos Ñañez, dijo que el fenómeno de la corrupción "nos sigue golpeando", e invitó a "ahogar el mal en abundancia de bien". A su vez, el obispo de Lomas de Zamora, Jorge Lugones, se refirió con preocupación a los adictos. "En nuestra zona sur no tienen dónde internarse ante una crisis" dijo. El obispo de Santiago del Estero, Vicente Bokalic, llamó a no caer en la tentación de la resignación que "puede venir de ambientes muchas veces dominados por la violencia, la corrupción, el tráfico de drogas, el desprecio por la dignidad de la persona, la indiferencia ante el sufrimiento y la precariedad".


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