11 de agosto 2017 - 00:00

PASO 2017: sólo un ensayo

Las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) de 2017 podrían tener su última función, si prospera la idea del Gobierno y de algunos sectores de la oposición de eliminar este mecanismo de cara a los comicios presidenciales de 2019. En ese caso, el sistema ni siquiera llegaría a cumplir 10 años.

Para el domingo próximo, las PASO definirán las nóminas de candidatos a senadores nacionales -en otro provincias-, la mitad de los diputados de todos los distritos, legisladores locales -según marque cada constitución- y concejales.

El primer punto destacable de las PASO es el filtro del 1,5% que se le impone a cada frente para clasificar a los comicios generales. Además, cada alianza de partidos tiene en su carta constitutiva el porcentaje propio -10, 15, 20%, etcétera- que necesita cada fuerza para ingresar en la lista final para octubre.

Las PASO fueron un ensayo general en 2011, donde Cristina de Kirchner aventajó al resto de las fuerzas y luego obtuvo el "celestial 54%" con el que arrasó en octubre de ese año. Ahora, la expresidente lucha mano a mano contra Cambiemos en Buenos Aires como candidata a senadora nacional, pero con un porcentaje que será menor.

Mauricio Macri también hizo uso de las PASO: venció en 2015 a Elisa Carrió (Coalición Cívica) y a Ernesto Sanz (Unión Cívica Radical), para luego quedar segundo en la primera vuelta y lograr la presidencia en el balotaje contra Daniel Scioli.

Con el armado de listas, y principalmente desde el actual oficialismo, surgió la necesidad de imponer listas únicas, algo que no se cumplió en un 100% en Cambiemos y tampoco en partidos de la oposición. Es decir que el sistema, que costará el domingo $2.800 millones, será utilizado en varios distritos. Sin embargo, desde el macrismo y el kirchnerismo proponen eliminarlo.

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