10 de septiembre 2010 - 00:00

Pastor antimusulmán aceptaría no quemar coranes. Se activan protestas islamistas

El pastor Terry Jones dijo haber alcanzado un pacto con un imán, que luego se supo no sería tal. Exige que no se levante una mezquita cerca de la Zona Cero de Nueva York.
El pastor Terry Jones dijo haber alcanzado un pacto con un imán, que luego se supo no sería tal. Exige que no se levante una mezquita cerca de la Zona Cero de Nueva York.
Washington - El pastor integrista cristiano Terry Jones pareció ceder ayer a las presiones del Gobierno de Barack Obama y dijo que podría cancelar la quema de ejemplares del Corán inicialmente anunciada para mañana, cuando se cumplan nueve años de los atentados del 11 de setiembre de 2001. En una jornada de enorme tensión, Jones había dicho que no llevaría a cabo esa acción, pero por la noche dijo que podría «reconsiderar» la suspensión.

«Ahora sólo estamos poniendo una suspensión temporal a nuestro planeado evento», dijo Jones.

Este pastor de una pequeña Iglesia evangélica, la Dove World Outreach Center, había anunciado más temprano que su cambio de parecer sobre el evento estaba originado en un acuerdo para relocalizar un polémico proyecto de mezquita cerca de la Zona Cero en Nueva York. Pero el supuesto trato se volvió confuso cuando el imán que lidera el proyecto para el Centro Cultural Islámico en Nueva York, Feisal Abdul Rauf, rápidamente negó tal acuerdo.

Jones dijo haber tenido garantías de un imán de la ciudad de Orlando que actuaba como mediador, Mohammed Musri, de que Rauf estaba dispuesto a cerrar el acuerdo y que se reuniría con él mañana en Nueva York para discutirlo.

Sharif el-Gamal, quien desarrolla el proyecto en la mezquita, dijo en un comunicado: «No es cierto que el centro comunitario (...) sea trasladado. El proyecto continuará como estaba planeado. Lo que se está informando en los medios hoy es totalmente falso».

Decepcionados


«Ponemos una suspensión porque en este momento estamos verdaderamente decepcionados y muy impactados, porque si esto es cierto, él (Musri) nos mintió muy claramente», dijo Jones tras la desmentida de Rauf.

«Estaríamos obligados a reconsiderar nuestra decisión, porque la cancelamos en base a su palabra. Entiendo que ahora esté dándole la vuelta diciendo que no dijo eso».

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, había llamado a Jones para exhortarle que no siguiera adelante con su plan, dijo el Pentágono.

El portavoz del Pentágono, Geoff Morrell, dijo que Gates expresó en la breve conversación telefónica con Jones su «gran preocupación» de que la quema del Corán «pusiera en riesgo la vida de nuestras fuerzas, especialmente en Irak y Afganistán».

En tanto, el magnate estadounidense Donald Trump se ofreció a comprar el edificio donde se instalará el centro para acabar con la controversia.

Trump escribió a un inversor del edificio del Bajo Manhattan, que le ofrecía pagar un 25% más de lo que había entregado por el local.

Muchos se oponen a la construcción diciendo que es insensible para con las familias de las víctimas de los ataques de 2001 realizados por el grupo islamista Al Qaeda.

Anteriormente, líderes mundiales, entre ellos Barack Obama, habían condenado el plan de Jones.

Muchos referentes tanto conservadores como liberales desestimaron el acto como una maniobra del predicador para atraer la atención.

El portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, lo calificó como un «hombre desesperado» que pondría en peligro la vida de los soldados en el exterior.

Interpol advirtió a los gobiernos de todo el mundo sobre un aumento en el riesgo de ataques terroristas si se llevaba a cabo la quema del libro sagrado del Islam, mientras que el Departamento de Estado estadounidense emitió una advertencia para ciudadanos que viajen al exterior.

«Esto es bueno para el reclutamiento para Al Qaeda», dijo Obama en una entrevista con el programa «Good Morning America», de la cadena ABC.

Advertencia de la ONU

«Se pueden tener graves hechos de violencia en lugares como Pakistán o Afganistán. Esto podría incrementar el reclutamiento de individuos que estarían dispuestos a inmolarse en ciudades estadounidenses o en ciudades europeas», agregó.

Aumentando la presión para que Jones abandonara su plan, Naciones Unidas advirtió que los talibanes podrían intentar explotar el enojo ante la quema del Corán y descarrilar las elecciones parlamentarias del 18 de setiembre en Afganistán.

Un participante en el foro cibernético del sitio Al-Faloja escribió: «Deseo detonarme en esta iglesia. Quiero convertirme en un mártir y estallar en medio de esa mugre».

En Afganistán, varios centenares de personas ya quemaron una bandera estadounidense mientras coreaban «muerte a los cristianos».

Agencias Reuters, EFE, AFP y DPA