- ámbito
- Edición Impresa
Pedro Guerra repasó con brillo su carrera musical
Con un estilo que lo ubica como un “crossover” entre lo español y lo latinoamericano, Pedro Guerra cautivó a sus seguidores.
Pasaron 32 años desde que el canario Pedro Guerra escribió su primera canción. Era la musicalización de una poesía de su padre que se llamaba "Cathaysa". Desde entonces, han pasado 13 álbumes en un recorrido que lo llevó desde su Güímar natal donde vio el mundo hace 47 años-, en la isla de Tenerife, hasta el Madrid que hizo residencia hace un par de décadas. Y ha pasado también un reconocimiento mundial que explotó a partir de que Ana Belén y Víctor Manuel le grabaran su tema "Contamíname", cuando aún era parte del colectivo "Taller Canario".
Durante un tiempo, desde cuando arrancaba con las giras de su ya lejano disco "Golosinas", fue visitante asiduo de la Argentina. Vino con regularidad, transitó carreteras que otros colegas suyos no aceptaron y logró hacerse un lugar. A lo mejor por la crisis española, por el cambio de dinámica de la misma estética de cantautor a la que pertenece o porque simplemente las cosas no se dieron, hacía ahora tiempo que no pisaba estas tierras e, inclusive, hay un par de sus CD's que ni siquiera se editaron por aquí. Pero como él mismo dijo sobre el escenario de La Trastienda, "parece que no se han olvidado de mí, y la sala llena del local de San Telmo sirvió como muy buen arranque para una gira nacional que lo llevará por La Plata, Mendoza, Córdoba, Mar del Plata, Neuquén, Rosario, Santiago de Chile y Montevideo, que tendrá además una segunda función en el mismo local porteño el próximo jueves 25.
Lo de Pedro Guerra es sencillo; y seguramente es allí donde radica lo mejor de su trabajo. Y en este caso contó con la presencia del "Les Luthiers" Daniel Rabinovich para la lectura de un texto de presentación disparatado. La excusa comercial era la presentación de un álbum que en España fue triple y aquí, más humildemente, es sólo doble- que reúne un montón de canciones que atraviesan toda su historia, registradas en vivo en diferentes presentaciones realizadas a lo largo de 2012. Con eso, llegó el canario para retomar su amor con los argentinos. Siempre con un estilo muy particular que lo ubica como una especie de "crossover", entre lo español y lo latinoamericano, entre Silvio Rodríguez y Joan Manuel Serrat, entre Fito Páez y Víctor Manuel, entre el cantautor europeo y el pop/rock argentino. Lo que no es casual viniendo de unas islas que están muy cerca de África y muy lejos de su propio país y que siempre han tenido una relación cultural muy fuerte con esta parte nuestra del mundo.
Así entonces, apenas con su guitarra y eventualmente con una mandolina- pasó con su conocido talento por títulos exitosos o más nuevos como "Daniela", "Papá cantó, "Pasa", "Lara", "Debajo del puente", "Caperucita Roja", "Ofrenda", la muy folklórica sudamericana "Raíz", "Casandra" o, por supuesto, "Contamíname". Aunque queremos rescatar especialmente dos momentos de su espectáculo: la versión compartida con Pedro Aznar de "A primera vista" la muy bella canción de Chico César- y su interpretación, casi "a capella", de "Así nunca volvió a ser", con letra de Ángel González.


Dejá tu comentario