13 de enero 2016 - 00:00

Peligro de burbujas por las tasas bajas

El número dos de la Fed, Stanley Fischer, intercambia datos con  el celular de Francois Villeroy de Galhau (banco central francés).
El número dos de la Fed, Stanley Fischer, intercambia datos con el celular de Francois Villeroy de Galhau (banco central francés).
París - Responsables de numerosos bancos centrales de los países desarrollados se reivindicaron ayer como herramientas esenciales para afrontar un laberinto macroeconómico global desconocido hasta ahora, caracterizado por un escenario de baja inflación y tasas de interés próximas o iguales a cero. El sistema financiero se enfrenta a nuevos riesgos que al arrancar el siglo sólo eran meras discusiones teóricas entre académicos, puesto que las llamadas políticas monetarias no convencionales (como aumentar la base monetaria comprando deuda pública) se han convertido en "la única normalidad" en Estados Unidos, Reino Unido, la zona euro o Japón.

El nuevo gobernador del Banco de Francia, François Villeroy de Galhau, introdujo el término "noflación" para describir esa realidad a medio camino entre la inflación y la deflación, durante un simposio de homenaje celebrado en honor de su predecesor, Christian Noyer, retirado tras doce años al frente de la institución. La baja rentabilidad del dinero, con tasas incluso negativas en países como Dinamarca, genera un exceso de liquidez que lleva a los inversores a buscar refugios que pueden crear nuevas burbujas financieras, advirtió. "No sabemos mucho de las burbujas, pero sabemos que las tasas bajas de interés conducen a ellas", apuntó Jean Tirole, Premio Nobel y profesor titular de la Escuela de Economía de Toulouse (Francia).

Hubo consenso en que la solución no pasa por elevar el objetivo de los bancos centrales de mantener la inflación cercana al 2%, de forma que la respuesta adecuada "dependerá de las políticas, no sólo monetarias o fiscales, sino también estructurales y macroeconómicas", dijo el vicepresidente de la Fed, Stanley Fischer. "No va a ser fácil lidiar con los tipos de interés a cero pero incluso los pequeños cambios pueden marcar una gran diferencia", comentó Fischer en un foro en el que se reunieron muchos de quienes deciden las políticas monetarias de los países desarrollados.

Una de las voces más autorizadas para analizar ese escenario de tipos cercanos a cero y poca inflación es el gobernador del Banco Central de Japón, Haruhiko Kuroda, pues su país vive en ese contexto macroeconómico desde 1999. Aunque Kuroda cayó a última hora del coloquio, dejó escrito un discurso que remató con una conclusión: "Creo que la política monetaria en Japón y en la zona euro tendrán éxito en un futuro cercano y se abrirá así un nuevo capítulo en la macroeconomía", auguró el responsable del Banco Central de Japón. Tan habituales se han vuelto esas políticas hasta ahora consideradas "no convencionales" que es muy posible que los países emergentes también tengan que servirse pronto de los programas de compra de deuda, estimó el gobernador del Banco Central de México, Agustín Carstens. "La coordinación sería deseable, pero debemos estar preparados para que cada uno actúe independientemente", concluyó Carstens.

Pero los sobresaltos en la economía mundial, a ojos de Noyer, serán cada vez más habituales pues el crecimiento sostenido con poca volatilidad se ha convertido en una rareza y en el futuro "es posible que las políticas de estabilidad monetaria y financiera tengan que hacer frente con regularidad a conmociones repentinas y discontinuas", optimista sobre las "agresivas" medidas tomadas por las institución que lidera y por el Banco Central Europeo que desde marzo aplica una política de expansión cuantitativa o compra de deuda.

Agencia EFE

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