Perdonó Correa a El Universo (muy tarde)

Edición Impresa

Quito - El presidente de Ecuador, Rafael Correa, pidió a la Justicia que anule la condena a tres años de cárcel y al pago de 40 millones de dólares contra tres directivos y un exeditor del diario El Universo por un artículo agraviante, en un «indulto» que los beneficiados tomaron con beneplácito, pero con cautela.

«He decidido ratificar algo que hace tiempo estaba decidido en mi corazón: perdonar a los acusados, concediéndoles la remisión de las condenas que merecidamente recibieron», dijo Correa al leer ayer una carta a los ecuatorianos.

La condena contra el director Carlos Pérez, los subdirectores César y Nicolás Pérez y el exjefe de opinión y autor de la nota «No a las mentiras», Emilio Palacio, había sido rechazada por las relatorías para la libertad de prensa de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y de la ONU, y organizaciones como Reporteros Sin Fronteras, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP, que agrupa a las principales empresas mediáticas del continente) y Human Rights Watch.

La CIDH otorgó medidas cautelares para que no se aplicara la pena y convocó una audiencia para el 28 de marzo a la que asistirá Ecuador, confirmó ayer el canciller Ricardo Patiño.

Correa, quien había planteado la posibilidad del perdón el 16 de febrero pasado, cuando la Corte Nacional de Justicia (CNJ) ratificó la condena, aclaró que no lo hacía por presiones externas y que su intención nunca fue «meter preso o quebrar a alguien», sino que «brillara la verdad».

Comunicado

Tras el anuncio del perdón, Nicolás Pérez emitió un comunicado en el que dijo: «Una vez la formalice y la comunique al tribunal, y éste nos dé su opinión al respecto, podremos emitir nuestra posición a través de nuestros abogados».

En tanto, Nila Velázquez, directora encargada del diario en su central de Guayaquil, señaló que «había expectativa y hay una especie de alivio». Palacio evaluó por su parte que se trata de un «triunfo indiscutible de la libertad de expresión, no me cabe ninguna duda. Hay que celebrarlo».

El perdón de la pena es una facultad del querellante prevista en el código penal para las causas privadas por injuria, como es el caso de Correa, que presentó su demanda en calidad de ciudadano común. Al ser un derecho, la remisión debe ser aceptada por los tribunales mediante un proceso administrativo, explicó Gustavo Medina, expresidente de la CNJ.

«Es un acto unilateral de quien estuviere afectado, cuya defensa deberá notificar al tribunal para que señale el perdón, es decir que la pena no debe ejecutarse, y ordene el archivo de la causa», dijo.

Correa presentó la demanda en marzo de 2011 a raíz de una columna de Palacio, en la que se lo acusaba de haber ordenado disparar contra un hospital durante el golpe de Estado policial de septiembre de 2010, se lo llamaba «dictador» y se lo consideraba pasible de un juicio por crímenes de lesa humanidad. Los responsables del periódico indicaron hasta fecha reciente que volverían a publicar la nota y que no creían necesario disculparse, aunque ofrecieron otro tipo de resarcimiento, como publicar la réplica del presidente.

Desde un inicio, el mandatario ofreció donar la indemnización y mencionó a diferentes probables destinatarios.

En su carta leída ante ministros y decenas de invitados en la casa de Gobierno, el presidente afirmó que su perdón no implica «olvido» y que la «prensa abusiva ha sido vencida» en su campaña de «desprestigio y difamación».

«Esperamos que los injuriadores dejen de mostrarse como víctimas, no les cabe ese papel, que de ahora en adelante asuman un compromiso con la verdad y la ética», sostuvo.

Asilo

El director del rotativo recibió asilo de Panamá, en cuya Embajada en Quito permanece desde el 16 de febrero, mientras que sus hermanos estaban en Estados Unidos, donde también viajó Palacio en agosto después de que su sentencia quedara en firme.

Correa también anunció que desiste de la querella contra dos periodistas sentenciados en primera instancia al pago de dos millones de dólares en otro juicio por daño moral, debido a un libro que reveló contratos de un hermano suyo con el Estado.

«También he decidido que desistiré de la demanda que propuse en contra de los autores del libro El gran hermano, donde de la forma más infame se afirmó que conocía de los ilegales contratos de Fabricio Correa», manifestó.

Agencias AFP y EFE, y Ámbito Financiero

Dejá tu comentario