El juez federal Claudio Bonadio ordenó una pericia sobre el sistema informático del Poder Judicial -el Lex 100- por las presuntas irregularidades en el sorteo del expediente por la muerte del fiscal Alberto Nisman, cuyos detalles fueran revelados el 27 de junio de 2016 por Ámbito Financiero. El magistrado ahora encomendó a la Superintendencia de Delitos Tecnológicos de la Policía de la Ciudad realizar una pericia sobre el sistema informático, que también cosechó otra denuncia que está siendo investigada por la jueza María Servini de Cubría, en lo referido a la supuesta vulnerabilidad de su seguridad.
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A través de la pericia, el juez pretende establecer si el sistema admite dos sorteos de asignación de un tribunal de una misma causa y, en caso afirmativo, cuál es el protocolo a seguir para que quede uno definitivo. Como reveló este diario, el caso Nisman debió haber sido adjudicado al juez Sebastián Casanello, pero como una de las pantallas de la Cámara Federal informó un error del sistema, se corrigieron manualmente los registros de asignación en el sistema y se volvió a hacer, lo que dio como resultado que se asignase a Julián Ercolini, quien actualmente la instruye. Como la situación bloqueó por casi 3 horas la actividad el 11 de abril de 2016, el titular de la Cámara, Martín Irurzun, formuló una denuncia de oficio. A la par se inició una investigación interna en el Consejo de la Magistratura. Servini de Cubría investiga dos causas relacionadas y puso la mira sobre el área de tecnología del Consejo: el pasado miércoles realizó una audiencia con peritos para evaluar las fallas en el sistema. Bonadio aspira también a establecer el procedimiento para excluir a un juzgado de un sorteo de asignación, como ocurrió -se presume- en el caso investigado.
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