17 de marzo 2010 - 00:00

Permiten practicar apicultura en Nueva York nuevamente

La medida aprobada ayer con el apoyo unánime de los legisladores legaliza las colmenas de cientos de neoyorquinos.
La medida aprobada ayer con el apoyo unánime de los legisladores legaliza las colmenas de cientos de neoyorquinos.
Nueva York - La apicultura volverá a estar permitida en esta ciudad, después de que ayer el Departamento de Salud acordó retirar a las abejas de la lista de animales peligrosos y permitir así que los neoyorquinos dejen de practicar a escondidas un hobby que en los últimos años se volvió muy popular.

Hasta ayer, Nueva York era uno de los pocos lugares de Estados Unidos donde estaba prohibida la apicultura, que se perseguía con la imposición de multas, al considerar que las abejas comunes eran un peligro para la población, al igual que las tarántulas, las serpientes venenosas o las hienas.

Tras varios años en los que numerosas asociaciones de apicultores urbanos han presionado para que eliminaran a las abejas de esa lista de especies peligrosas, las autoridades neoyorquinas accedieron a sus peticiones y levantaron una prohibición que numerosos ciudadanos habían obviado a conciencia enfrentándose a cuantiosas multas.

Con el apoyo unánime de los legisladores, la medida aprobada ayer legaliza las colmenas que cientos de neoyorquinos tienen en sus azoteas, terrazas y jardines, y que ahora tendrán que registrar en el Departamento de Salud, así como comprometerse a mantener ciertas prácticas para asegurar que los animales no molesten a los ciudadanos.

Desde que la administración del anterior alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, incluyera a las abejas en la «lista negra» de animales peligrosos, distintas asociaciones han pedido reiteradamente a su sucesor, Michael Bloomberg, que cambiara la legislación y pudieran así dejar de sentirse perseguidos.

Según datos municipales, las multas que se podían aplicar a quienes criaban abejas en casa iban de u$s 200 a u$s 2.000 y en 2009 se impusieron en 13 de las 59 inspecciones que se realizaron después de que la ciudad recibiera quejas de vecinos ante la presencia de esos insectos en los alrededores de su hogar.

Los defensores de la apicultura han demostrado a las autoridades que son mínimos los casos graves por picaduras de estos insectos en las zonas cercanas a Nueva York y han respaldado su petición como una manera de impulsar la que definen como agricultura urbana sostenible que hará realidad el negocio de la miel en la ciudad para muchos ciudadanos.

Agencia EFE

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