Con "Melancolía y manifestaciones" reabrió la sala 3 de "El Cultural San Martín", nombre más informal y canchero que el de "Centro Cultural", tal como se lo conocía antes de la ocupación ilegal de la Sala Alberdi, que afectó durante varios meses el área de Paraná y Sarmiento, antes del definitivo desalojo de sus ocupantes. En la noche de estreno, algunos invitados vivieron como una afrenta la presencia policial, que le daba al centro cultural una apariencia más propia de embajada que de sala de teatro alternativo. Al grito de "¿A dónde va?" varios espectadores debieron volver sobre sus pasos para ir a retirar los tickets del espectáculo. La improvisada boletería de la calle Paraná estaba ubicada en una especie de trailer."¡Uf, hay que salir y volver a entrar!" protestó una joven que llegaba en bicicleta. Un custodio, de anchas espaldas, le respondió: "Si no hubieran destruido todo, no estaríamos acá.
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