Personal doméstico, Malvinas y Chávez, en voto casi duplicado

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TM El Congreso sesionó ayer casi en duplicado para homenajear a Hugo Chávez, repudiar el referendo en Malvinas y, en Diputados, convertir en ley el nuevo régimen para el personal doméstico. Todo se produjo en el medio de la elección del cardenal Jorge Bergoglio como Papa, lo que alteró los debates, con una votación final a mano alzada de una declaración para saludar ese nombramiento (ver nota aparte).

Así, en Diputados se convirtió en ley el proyecto llegado en revisión desde el Senado por el que se crea el Régimen de Contrato de Trabajo para el personal de casas particulares.

Los diputados aceptaron las modificaciones introducidas por el Senado para que el texto pudiera convertirse en ley.

El radicalismo había planteado diferencias sobre todo en el funcionamiento de los tribunales especiales, pero finalmente todos sus diputados se sumaron a la unanimidad que aprobó la ley.

La nueva ley establece la obligación de equiparar el empleo doméstico con el trabajador regular y se deberá pagar ART. La jornada de trabajo no podrá ser superior a 8 horas diarias o 48 semanales y se precisa que si el empleador se excede, deberá pagar horas extras. El reposo nocturno de los trabajadores de casas particulares debe ser, como mínimo, de nueve horas consecutivas, mientras que se impone otro descanso de tres horas al mediodía, que incluye el horario del almuerzo.

Asimismo, el descanso semanal será de, al menos, 35 horas, en tanto el sábado el final de la jornada será a las 13, mientras que el domingo no es laborable. La nueva redacción también estipula vacaciones a partir de los 6 meses de antigüedad, de 14 días corridos; 21 días después de los 5 años, 28 después de los 10 años y 35 después de los 20 años de trabajo.

Vacaciones

Además, para el personal sin retiro y durante el período de vacaciones, las prestaciones de habitación y manutención a cargo del empleador deben ser pagadas en, por lo menos, un 30% del salario diario percibido por la empleada.

Por la noche, los diputados arrancaron con el debate para aprobar una resolución de repudio al referendo realizado en las islas Malvinas.

Poco antes el Senado había votado por unanimidad un proyecto de declaración que señala que esa Cámara "rechaza" la "votación" realizada por los isleños a los que califica como "pobladores que implantaron en las islas Malvinas".

Según la declaración, el referendo "tergiversa la verdadera situación jurídica" del archipiélago. También recuerda que los antecedentes en las Naciones Unidas establecen que se "excluye cualquier principio de autodeterminación" en las islas.

El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, el kirchnerista porteño Daniel Filmus, fue el encargado de explicar que esa votación fue "un ejercicio de autosatisfacción" y citó una columna del diario británico The Guardian en la que se señala que "lo único nuevo que se sabe es que hay tres (habitantes de las islas) que no están de acuerdo" con la soberanía inglesa.

"El argumento de la guerra del 82 no puede ser utilizado para negarse a negociar con la Argentina", sostuvo el senador, para luego advertir que Gran Bretaña proyecta su ocupación de Malvinas "sobre la Antártida" lo que constituye "una agresión a toda la región", dijo en el debate.

En Diputados, además, se puso en limpio la situación de las licencias de Carlos Eliceche y Beatriz Mirkin, diputados kirchneristas que, estando de licencia para ocupar cargos en los gabinetes de Chubut y Tucumán, regresaron a la Cámara para ayudar con el quórum en la votación de la ratificación del memorando de entendimiento entre la Argentina e Irán.

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