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Pese al salvataje, se desplomó Wall Street un 4,6 por ciento
Los operadores en Wall Street siguieron atentos y preocupados ayer las alternativas sobre la suerte del programa de auxilio para la economía. La Bolsa registró una muy fuerte caída.
El Dow Jones reportó su mayor caída porcentual diaria (4,62%) desde el 1 de diciembre y la más dura en lo que va de 2009. Las pérdidas se aceleraron después que el Departamento del Tesoro revelara un largamente esperado plan de rescate financiero, indicando que gastaría hasta u$s 2 billones para limpiar los activos tóxicos de los balances de los bancos y reactivar el préstamo para el consumo. El descenso bursátil tampoco se interrumpió después de que el Senado aprobara un plan de estímulo económico de u$s 838.000 millones, impulsado por los demócratas y que contó con sólo un voto más de los requeridos.
Los inversores fueron fuertemente decepcionados por la ausencia de detalles sobre cómo el Gobierno se deshará de la carga de activos tóxicos del sistema financiero, lo que disparó una caída del 14% en el índice de bancos KBW.
«No es un plan claro de recorte. Tiene reminiscencias de planes anteriores que fueron complicadas calistenias para tratar de resolver esto. No es lo que buscaban los inversores», dijo Bucky Hellwig, analista de Morgan Asset Management.
Los 30 integrantes del Dow Jones cerraron con fuertes pérdidas, lo que reveló el recelo de los inversionistas sobre la capacidad del plan de hacer arrancar a la economía.
El Dow Jones cayó un 4,62% a 7.888,64 (el nivel más bajo desde el 20 de noviembre pasado); el índice S&P 500 se derrumbó un 4,91% a 827,18; y el NASDAQ cayó un 4,20% a 1.524,73.
Aunque el Dow Jones presentó su cierre más bajo desde el 1 de diciembre, aún está un 5,9% por encima del mínimo del 21 de noviembre. Las acciones de Boeing estuvieron entre los principales lastres del Dow Jones debido a que reiteró una demora en la entrega de su último jet, lo que impulsó una caída de sus acciones del 6,1%.
Pero lo peor pasó por el panel financiero, donde las acciones de Bank of America cayeron un 19,3%, de Citigroup un 15,2%, American Express el 10% y JP Morgan bajó el 9,75%.
Por otro lado, el barril de crudo de Texas bajó un 5% y terminó a 37,55 dólares, mientras que los bonos del Tesoro americano a 10 años subieron de precio y su rentabilidad se situó en el 2,81% anual.
En cuanto al oro, la onza escaló a más de 910 dólares tras el desplome bursátil. El oro al contado operó a 914,60 dólares la onza, con un alza del 2,2% tras haber tocado un máximo de 914,65 dólares. En la división de metales COMEX de Wall Street, los futuros de oro para entrega en abril cerraron con un alza del 2,4% a 914,20 dólares la onza.
También el platino reaccionó con una fuerte suba del 5%, en un máximo de tres años y medio a 1.039,50 dólares la onza.
Bill O'Neill, socio administrador de LOGIC Advisors, dijo que el nuevo plan de estímulo de Estados Unidos no alteraría las expectativas inflacionarias para el largo plazo, relacionadas con las enormes inyecciones de liquidez de los bancos centrales. «No ha aliviado las preocupaciones que ya existían. Habrá en gran medida una actitud de esperar y ver, y eso es alcista para el oro», afirmó O'Neill.
El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, ofreció poco alivio al mercado en su testimonio de ayer ante el Congreso, después que dijera que la expansión de liquidez en el banco central no era una «panacea». Un informe del Gobierno mostró un derrumbe récord de los inventarios mayoristas en Estados Unidos en diciembre, lo que sugiere que la economía se contrajo más en el cuarto trimestre de lo que se estimó inicialmente.


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