22 de septiembre 2017 - 00:00

Pese a la presión extrema, Cataluña confirmó el referendo separatista

Pero las dudas persisten. El Ministerio de Interior español envió buques con refuerzos policiales para frustrar la jornada. Los ciudadanos independentistas se preparan para resistir en las calles.

RESPALDO. Miles de catalanes se mantuvieron ayer en las calles para defender su derecho a votar la independencia de Cataluña. El Gobierno regional pidió que sigan las concentraciones para mostrar fuerza a Madrid.
RESPALDO. Miles de catalanes se mantuvieron ayer en las calles para defender su derecho a votar la independencia de Cataluña. El Gobierno regional pidió que sigan las concentraciones para mostrar fuerza a Madrid.
Barcelona - Pese a que el Gobierno de Mariano Rajoy dio ayer por desmantelada la logística del referendo soberanista convocado en Cataluña para el 1 de octubre, el Ejecutivo regional de Carles Puigdemont difundió la información de los locales para votar ese día mientras los catalanes mantuvieron las protestas callejeras contra el bloqueo de la consulta.

Aunque el Tribunal Constitucional (TC) lo suspendió hace dos semanas y el miércoles la Guardia Civil arrestó a altos funcionarios y decomisó 10 millones de boletas, el referendo seguirá adelante, en palabras de Puigdemont.

El jefe del Govern (Gobierno regional catalán) publicó en su cuenta de Twitter el link de un sitio web donde se encuentra toda la información para que los ciudadanos sepan dónde deben votar. La semana pasada, la Justicia bloqueó varios páginas con dominio .cat para evitar la difusión de datos sobre la consulta.

Cada catalán debe ingresar su número de DNI, fecha de nacimiento y código postal, para conocer el colegio electoral que le corresponde.

En los municipios donde el ayuntamiento decidió no colaborar en la organización del referéndum, los ciudadanos deberán votar en locales de la administración regional, informó el diario La Vanguardia.

Puigdemont también divulgó un mensaje institucional en el que aseguró que hay "planes de contingencia" para poder votar, por lo que continuó alentando a los catalanes a seguir "defendiendo" el referéndum con "civismo y firmeza". "Ya no es una cuestión de decidir un vínculo político con el Estado sino si queremos vivir en un régimen plenamente democrático que respete las libertades", subrayó.

La cruzada del presidente regional traspasó ayer las fronteras de España. En un artículo firmado en el diario británico The Guardian, pidió ayuda internacional para Cataluña, algo que el Ejecutivo de Rajoy consideró "una colección de mentiras".

El Gobierno español, no obstante, dio por desmantelada la consulta. "Logísticamente, este referéndum ya no se va a celebrar", aseguró el ministro vocero del Ejecutivo, Íñigo Méndez de Vigo.

Por su parte, el vicepresidente del Ejecutivo regional catalán, Oriol Junqueras, admitió que Madrid "alteró las condiciones del juego", en alusión a las diferentes actuaciones que desmantelaron el proyecto de consulta secesionista.

Y es que la presión contra el referéndum se incrementa cada día. Ayer, el TC anunció multas de 12.000 euros diarios a los miembros de la junta electoral, si no renuncian.

El Ministerio de Interior, mientras tanto, fletó tres buques que estarán fondeados en Barcelona, Tarragona y Palamós para alojar refuerzos policiales.

Todo ello después de que 14 altos cargos del gobierno regional fueran detenidos el miércoles por la Guardia Civil, al tiempo que se requisaron millones de papeletas, desencadenando una manifestación de 40.000 personas que desencadenó en incidentes menores.

"El camino hacia el 1 de octubre está lleno de movilizaciones", advirtió el presidente de la organización independentista Omnium, Jordi Cuixart. Miles de personas con banderas independentistas se concentraron ayer ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, junto al Arco del Triunfo de Barcelona, para pedir la liberación de los funcionarios aún detenidos.

Ayer por la tarde, 8 de los 14 arrestados habían quedado ya en libertad.

"No soy partidario de la independencia. Soy partidario de que dejen votar, que la gente se pronuncie y opine libremente si quiere ser independiente o no", opinó Juan José Moya, conserje de un edificio situado en el céntrico Paseo de Gracia.

Agencias AFP, Reuters, DPA y ANSA, y Ámbito Financiero

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