17 de noviembre 2011 - 00:00

Pilar Donoso: una muerte que presagió su padre

La muerte de Pilar Donoso, hija del fallecido escritor chileno José Donoso, no es cualquier muerte. Pilar apareció ayer sin vida, a los 44 años, encerrada en la habitación de su casa en Santiago de Chile. Todo indica que se trató de un suicidio: los informes forenses hablan de una ingesta letal de barbitúricos. Dos años atrás, Pilar había publicado el libro «Correr el tupido velo», una biografía de José Donoso basada en la lectura de sus diarios íntimos. En ellos, Pilar había descubierto que su padre proyectaba escribir una novela cuya protagonista era una hija que se suicidaba después de acceder a la lectura de los diarios íntimos de su padre.

No fue ése el único choque entre ambos; sólo el póstumo. Y el de ayer el más literariamente trágico. A lo largo de la vida del autor de «El obsceno pájaro de la noche», la relación con su hija tuvo esas mismas características: Pilar siempre se sintió un personaje literario de su padre, una creación suya. Adoptada en Madrid cuando apenas tenía meses de vida, la pequeña no ignoraba su condición aunque se le negó el conocimiento de su filiación biológica, un daño que no es infrecuente que se les inflija a quienes han sido adoptados y requieren el esclarecimiento de su origen.

Donoso tenía con Pilar un vínculo extremadamente ambivalente: la amaba tanto como le temía, y hasta llegó a imaginarla como una asesina: «Se agudiza el problema Pilarcita (...) De pronto temo un asesinato, tan violenta y perversa es». Ésta es una de las frases que Pilar, según su biografía, encontró en los diarios de su padre.

En ese libro se propuso glorificarlo y destruirlo a la vez. Allí hizo pública la homosexualidad del autor de «Coronación», aspecto que él siempre había mantenido oculto como algo vergonzante. Además de la poca simpatía que provocó en círculos universitarios y académicos, el libro produjo otras consecuencias, como que a Pilar la repudiara su propio marido (otro integrante de la familia Donoso, ya que eran primos hermanos aunque, claro, no de sangre), y que los tres hijos que tuvo con él prefirieran vivir desde entonces con el padre.

No es difícil imaginar extremadamente desdichada la vida de Pilar. Si bien nunca es sencillo ser hijo de celebridades como lo fue Donoso, la angustia de Pilar por la ignorancia de su filiación biológica añadió lo que faltaba. Según también escribió, su padre se identificaba con ella en su condición de «distinta» de la mayoría de la sociedad, y la alentaba a que aquello no fuera motivo de vergüenza, sino de orgullo. Quizá Donoso no llegó a percibir que aquellos orgullos jamás podían ser iguales, como tampoco son idénticas las rebeldías. Pilar quiso ser distinta de otra forma, independizarse de la sombra del gran escritor, pero ayer, dramáticamente, decidió llevar al acto una de las novelas de su padre. Escribirla por él.

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