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Pinedo está dispuesto a inmolarse en una interna con PJ anti-K
Federico Pinedo
El esquema blanquea veladamente la resignación del PRO a nivel nacional luego de la reclusión de Macri en la Capital Federal. Los antecedentes inmediatos de candidatos para-macristas a la presidencia no son alentadores: Ricardo López Murphy y Jorge Sobisch ranquearon en los últimos puestos en las elecciones presidenciales de 2007 y desde entonces el partido de Macri quedó atrofiado y con poca penetración en las provincias. Pero más allá de los recuerdos traumáticos, opera un motivo de índole financiero: ni el macrismo ni el Peronismo Disidente están dispuestos a aportar los u$s 25 millones que el PRO estimó necesarios para competir por la sucesión de Cristina de Kirchner.
En ese contexto, y tras la negativa de Gabriela Michetti a sumarse a cualquier fórmula nacional mixta, ya sea con un peronista o con un radical, Pinedo emerge como el mártir macrista capaz de postularse para perder ya sea frente a Duhalde, Solá o Rodríguez Saá y habilitar así al partido a otorgar libertad de acción en todos los distritos.
Fue el mismísimo Macri quien luego de los festejos del 25 de Mayo dijo que «entre tantas alternativas, está la de ir con un candidato propio, pero no hay ninguna definición» (ver nota en pág. 11). Mientras tanto, el jefe de los diputados del PRO mantiene conversaciones con distintos sectores para avanzar en una alternativa. En esa misión también colaboran Jorge Macri, flamante candidato a gobernador PRO, y Emilio Monzó, así como el funcionario porteño Francisco Cabrera y el presidente de la Corporación Sur del Gobierno porteño, Humberto Schiavoni. Un párrafo aparte para la candidatura de Macri primo, otro candidato dispuesto a inmolarse con tal de complicar las chances de Francisco de Narváez, aliado bonaerense de la UCR de Ricardo Alfonsín. El diputado empresario de Unión-PRO se pasó explicando que había retirado la precandidatura a jefe de Gobierno porteño de José «Pepe» Scioli para no desinflar la campaña de Macri en la Ciudad de Buenos Aires pero, al parecer, el macrismo no devolvió esa gentileza en la provincia de Buenos Aires, principal distrito electoral del país.
Ezequiel Rudman

