“El de este año se cayó a pedazos”, le dijeron desde el PJ. “En el Gobierno anterior había desvíos del 20% en la ejecución de los gastos. Ustedes votaban con inflación del 8% anual”, replicó el ministro.
Batalla. Nicolás Dujovne se cruzó ayer con el PJ en la presentación del Presupuesto 2019 ante el Senado.
Las proyecciones fallidas del Gobierno con respecto al corriente año fueron el trazo más jugoso de la defensa que hizo el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, sobre el proyecto de Presupuesto 2019 que comenzó a debatirse ayer en el Senado, tras la aprobación realizada por Diputados la semana pasada. Los cruces partieron incluso desde el peronismo que responde a la mayoría de gobernadores justicialistas, bloque que votará dividido pero que aportará las voluntades necesarias para sancionar la iniciativa, en principio, el miércoles 14 de noviembre.
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El combo económico-impositivo que analiza desde ayer la comisión de Presupuesto del Senado, que preside el papal Esteban Bullrich (Buenos Aires), incluye la delirante iniciativa de Bienes Personales -ver aparte-; la adenda fiscal, con la que se frenará la rebaja de tributos provinciales acordada el año pasado; la readecuación del ajuste por inflación en balances, con la que el Gobierno recaudará más en su festín de Ganancias; y un proyecto de monotributo especial para cañeros y yerbateros.
Tras una breve exposición de Dujovne y de su secretario de Hacienda, Rodrigo Pena, el peronista formoseño José Mayans lanzó un repertorio de dardos para justificar su voto negativo. "Esto no es una cuestión personal sino del manejo del Estado. No pueden hacerlo como el año pasado con semejante informalidad", señaló el legislador. Luego, preguntó: ¿Usted cree que puede funcionar la economía con tasas del 75%? ¿Qué garantías tenemos de que van a cambiar?".
Por su parte, el jefe del PJ, Miguel Pichetto, dejó en claro que "el Presupuesto a tratar acá no es el originario del Poder Ejecutivo y ha tenido reformas importantes, fundamentalmente con el gasto de las provincias". En esa línea, destacó: "Vamos a hacer un esfuerzo. Lo peor que le puede pasar a la Argentina en imagen pública es no tener Presupuesto. Si no somos capaces de dictar un Presupuesto, la existencia misma del Parlamento entraría en discusión". No obstante, advirtió también que las proyecciones sobre el dólar, la inflación y las paritarias de este año "se cayeron a pedazos".
El senador rionegrino apuntó después a los últimos dos jefes del Banco Central, Federico Sturzenegger y Luis Caputo, respectivamente. Sobre el segundo, dijo: "El Presidente -Mauricio Macri- estaba reunido con el Fondo Monetario Internacional y este señor renunció desde Buenos Aires. Terrible, una catástrofe". Pichetto fue menos halagador con el primero: "En las encrucijadas y lugares más oscuros está este sujeto. Hay algunos muchachos que deberían ser analizados. Se llevaron en una semana u$s12.000 millones".
Por último, el jefe del PJ aseguró que "el Presupuesto va a salir" pero preocupa "no el cortísimo plazo, sino el mediano y el largo, más la cuestión institucional". Sobre este punto, expresó: "Tienen que hacer un plan más consistente en lo integral y salir de lógica del ajuste. Y tienen que decirle a la gente dónde estamos y cuánto falta para completar la tarifa plena de servicios. Si no, se licúa toda esperanza".
Dujovne, calmo, contestó: "Veníamos del Gobierno anterior con desvíos del 20% en la ejecución de gastos y se votaban presupuestos con inflación del 8% anual, cuando arrancó la intervención del INDEC". El ministro también aclaró que la iniciativa para el corriente año "no difería de las que estimaba el sector privado en los relevamientos del Banco Central". Curioso: estos informes actualizados organizados por la entidad monetaria fueron mencionados por el jefe de Gabinete, Marcos Peña, para responder a los diputados en su último informe de gestión, aunque en el recinto el funcionario se despegó de esas cifras, que en septiembre pasado proyectaron un dólar a $50, inflación del 25,3% y tasa de referencia del 32% para 2019.
El ministro luego pidió "no cuestionar la buena fe" en la elaboración del Presupuesto actual "más allá de que hayan pasado una serie de eventos, como la causa de los cuadernos, a la que no puede atribuirse al accionar de este Gobierno", y manifestó que la iniciativa para el año próximo reconoce, en el equilibrio fiscal primario -es decir, sin contar los intereses de la deuda-, un "esfuerzo muy grande de la sociedad argentina".
Desde el oficialismo, el presidente del interbloque Cambiemos, Luis Naidenoff, recordó que "en 2015 sólo nueve provincias tenían superávit y ahora una sola no lo tiene", y mencionó ahorros en los últimos dos años por más de $31.000 millones tras quitar "sobreprecios a la obra pública". Mientras tanto, por el Frente para la Victoria, Anabel Fernández Sagasti afirmó que el Presupuesto 2019 "es un claro reflejo de los últimos tres años de total ajuste, donde se profundiza la miseria". Para hoy se espera la exposición de Carolina Stanley.
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