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Placer termal en escenarios naturales
Cacheuta, en Mendoza, posee piletas termales formadas de manera natural, con rocas y aprovechando la pendiente de la montaña.
En el norte de la Patagonia, en tierras neuquinas, muy cerca del límite con Chile, está el Parque Provincial Copahue-Caviahue, creado en 1963 para proteger, conservar y preservar el bosque puro de araucarias y las fuentes termales de origen volcánico en su ambiente natural. Desde allí se extraen aguas y fangos que se utilizan todo el año en los complejos de la zona, donde asisten miles de turistas en busca de aventura y actividades de nieve durante los meses de mayo en adelante, con el complemento único de los tratamientos descontracturantes y renovadores: baños termales con fangos, algas y vapores provenientes del volcán.
El moderno centro termal que está en Copahue -"agua de azufre" en lengua mapuche- tiene capacidad para realizar 2.500 baños por día, pero sólo permanece abierto de noviembre a abril por las copiosas nevadas que suelen caer en la zona. Las fumarolas y los hervideros del suelo mineralizan las aguas de deshielo y fangos, formando diferentes recursos que por sus cualidades son difíciles de encontrar en otro lugar del planeta.
El que está abierto todo el año es el complejo de Caviahue, en el predio del hotel del Instituto de Seguridad Social del Neuquén, de 8 a 20.30, donde es posible pasar por las cabinas de fangoterapia y masajes o por el sector de inhalaciones.
A su vez, la provincia de Mendoza cuenta con seis áreas de características diferentes. Todas ellas ofrecen al viajero los beneficios de aguas sulfurosas únicas en el mundo, cargadas de minerales por los procesos biológicos y geológicos que tienen lugar en esta zona cordillerana.
Cacheuta ofrece un Parque de Agua Termal y Aventura, con los picos nevados de la Cordillera de los Andes como telón de fondo. Un área natural en la que fueron construidas diferentes piletas con aguas hipertermales, que oscilan de 35° C a 50° C, de acuerdo con los manantiales. Sus aguas provienen de deshielo, se infiltran a grandes profundidades, elevan su temperatura y chocan con la roca granítica de Cacheuta para volver a la superficie. Ubicado sobre la Ruta Provincial 82, en el departamento de Luján de Cuyo y muy cerca de Potrerillos, permanece abierto durante todo el año, entre las 10 y las 18.30.
El Complejo Termal Los Molles es otro de los preferidos por el turismo que busca una propuesta de relax y descanso, en funcionamiento los 365 días. Con aguas de elevada concentración salina, el centro termal alberga piletas sulfurosas y ferrosas, cada una con propiedades terapéuticas diferentes, a temperaturas que van de 38° C a 48° C. Aparte, se ofrecen fangos aconsejables de aplicar en zonas del cuerpo con inflamación.
Las Termas del Azufre, en tanto, están ubicadas en el departamento mendocino de Malargüe. Tienen baños a cielo abierto que solamente pueden tomarse en temporada estival por estar al pie de la Cordillera de los Andes. El sitio ofrece áreas de acampe y cabalgatas.
Termas de Cajón Grande es otro complejo distante 135 kilómetros al oeste de la ciudad de Malargüe. Lo constituyen cinco piletas descubiertas. El sitio se ubica en el camino que conecta a la Argentina con Chile, a través del Paso Internacional El Pehuenche.
Por último, las Termas de Challao, a minutos de la capital mendocina, dentro del departamento de Las Heras , están abiertas todo el año y ofrecen al visitante un particular clima templado y seco, perfecto para el relax.


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