Plácido Domingo: "Me encantaría volver al Colón"

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• Entrevista exclusiva tras su actuación en Antología de la Zarzuela en Qatar, dirigido por Fernando Álvarez

«Espero poder celebrar la reapertura del teatro Colón en un futuro muy próximo» dice a este diario desde Washington Plácido Domingo, quien está dirigiendo en estos días la ópera «Hamlet» de Ambroise Thomas, un compromiso previo que le impidió, como era su deseo, estar presente el pasado lunes en el espectáculo de la reinauguración. De los «Tres Tenores», Domingo fue el primero que debutó en el Colón (lo hizo durante la temporada de 1972 en «La forza del destino»; José Carreras dos años más tarde, en «La traviata», y el desaparecido Luciano Pavarotti tan tardíamente como en 1987 en «La Bohème»); además, también Domingo fue quien más veces regresó para cantar en el Colón. La última vez, hace ya 14 años, para las representaciones de «Fedora» junto con Mirella Freni y Sherril Milnes.

Completamente recuperado de una operación que lo obligó a cancelar algunas actuaciones durante marzo y principios de abril, Domingo acaba de presentarse en la exótica isla artificial de La Perla, en Qatar, donde llevó por primera vez la zarzuela a la península arábiga. Su espectáculo «Antología de la zarzuela», que tuvo colosal repercusión, fue dirigido por el argentino Fernando Álvarez, cuya carrera se inició en el país y continúa exitosamente en Europa (ver recuadro en página 2).

Sobre el teatro Colón, el espectáculo de Qatar, la zarzuela y otros temas dialogamos con él:

Periodista: Sabemos que por sus compromisos en los EE.UU. no pudo usted asistir a la reinauguración del Colón. ¿Qué mensaje tiene para sus autoridades y para el público?

Plácido Domingo: Así es, no pude ir debido a la serie de funciones de «Hamlet» que estoy dirigiendo en la Opera Nacional de Washington en mayo. Mi cariño hacia la Argentina, Buenos Aires, el teatro Colón y su público es permanente. Espero poder celebrar su reapertura en un futuro muy próximo.

P.: ¿Ha seguido o tenido noticias del complicado proceso de restauración del Colón, de las críticas que se han hecho, mayores a veces que los elogios, o por lo menos más ruidosas?

P.D.: La verdad es que no las he seguido. Sólo me puedo imaginar que cualquier proceso de restauración es complejo y costoso. Hay que ver hacia el futuro y esperar a que se levante el telón. Eso es lo que cuenta.

P.: Se ha adelantado que usted hará el «Simon Boccanegra» de Verdi en el Colón en 2011.

P.D.
: Sí, en efecto, hay conversaciones sobre la posibilidad de volver al Teatro Colón y precisamente con «Simon Boccanegra» pero todavía tenemos que definir varias cosas y entre ellas, siempre lo más complicado en mi caso, son las fechas.

P.: ¿Cómo se siente al cantar esta ópera en registro de barítono?

P.D.: De hecho, yo empecé mi carrera como barítono cuando estaba cantando en el conservatorio de música en México. No fue sino hasta después de entrar a la Opera Nacional de México que me extendí al repertorio de tenor. Yo siempre he sido y por siempre seré reconocido como un tenor dramático, pero a la voz uno le puede dar varios tonos y colores, y oscureciendo un poco la voz he podido interpretar este papel que siempre fue un sueño para mí. El Simon Boccanegra de Verdi es uno de los papeles más bonitos y siempre soñé en hacerlo antes de retirarme.

P.: En el 2012 se cumplen 40 años de su debut en el Colón con «La forza del destino», junto a Martina Arroyo. ¿Qué recuerdos conserva de aquellas funciones? ¿El Colón no le ha propuesto celebrar la fecha con algún espectáculo?

P.D.: Estos últimos dos años he celebrado mis 40 años de mi debut en varios teatros como el Covent Garden de Londres, el Metropolitan Opera de Nueva York y recientemente el Teatro Alla Scala en Milán. Es en verdad muy emocionante y al mismo tiempo un poco nostálgico pensar en que este importante aniversario en el Teatro Colón también se avecina, pero todos los recuerdos son maravillosos. Ese debut en especial fue singular y sin duda unos de los más importantes para mí. El Teatro Colón, su compañía y orquesta eran de una altísima calidad y significó mucho. Confío en que este gran teatro de tradición vuelva a tener la grandeza y la trascendencia internacional que una vez tuvo. No se ha propuesta nada todavía, pero claro que me encantaría ir a celebrarlo. Ópera o un concierto sería maravilloso, el caso sería celebrar con ese público tan cálido.

P.: El espectáculo «Antología de la Zarzuela», ¿contribuyó a afianzar el gusto del público español (y del mundo en general) por el género, o esa fidelidad a la zarzuela no declinó nunca con el tiempo?

P.D.:
Sin duda, este espectáculo fue y está volviendo a ser una importante contribución en la difusión del género lírico español. Creo que el gusto por la zarzuela nunca se ha perdido; al contrario ha ido creciendo con el tiempo y a través de las fronteras. A mí siempre me gusta incorporar zarzuela en mis conciertos alrededor del mundo. Donde quiera que vaya, ya sea en Europa, en Asia o en las Américas, el público siempre se emociona muchísimo y aprecia la belleza de esta música.

P..: ¿Cómo valoró usted el espectáculo en Qatar, la reacción del público, considerando que se trata de una cultura tan diferente?

P.D.: El espectáculo en la Perla de Qatar fue genial. Un renacimiento estupendo y un muy buen inicio a esta reforma. El público se volcó y entregó completamente. Al contrario de lo que señala usted, yo creo que el público reaccionó como lo hizo, precisamente por las similitudes que comparten nuestras culturas. No podemos olvidar la historia que nos une y debemos celebrar la riqueza cultural que compartimos.

P.: ¿Sería posible una Antología de la Zarzuela en la Argentina? ¿Está en sus planes?

P.D.: Creo que sería estupendo. Como decía antes, todos nuestros públicos latinos tienen siempre una gran afinidad por esta música. Mis padres llevaron la zarzuela a las Américas y también a la Argentina. Me encantaría volver a Buenos Aires pronto, estamos en conversaciones y poder llevar la Antología de la Zarzuela sería formidable. Además fue un placer realizar este espectáculo bajo la dirección del maestro Fernando Álvarez, director de orquesta argentino con una gran musicalidad y entendimiento del género.

P.: ¿Cuál es su posición con respecto a las puestas vanguardistas del repertorio clásico de ópera? ¿Una zarzuela también las admitiría?

P.D.: Me imagino que sí. Yo siempre he preferido las producciones clásicas, tanto en la ópera como en la zarzuela, pero también siempre he respetado y fomentado puestas en escena contemporáneas. Ojalá se realice más, pero por ahora se hace poca zarzuela y menos obras completas. Lo importante es que no se pierda la esencia de la historia.

P.: ¿Cree usted que las puestas audaces pueden atraer público más joven al género lírico como a veces se dice?

P.D.: Lo más importante para atraer, capturar y conservar al público nuevo y joven es que la historia que están viendo sea creíble. Vivimos en la época de las retransmisiones en vivo a cines del mundo, las transmisiones televisivas y el DVD. El público hoy en día esta viendo una ópera como el que ve una película, de modo que la historia, la trama y sus protagonistas tienen que ser creíbles. Si además se proporciona el más alto nivel musical entonces lograremos cultivar el público de hoy y de mañana.

P.: ¿Cómo ve usted las nuevas generaciones de tenores? ¿A cuál o cuáles de ellos destaca?

P.D.: Absolutamente, existen hoy en día voces extraordinarias. Yo creo que Ramón Vargas, Rolando Villazón, Arturo Chacón y David Lomelí representan cuatro generaciones de extraordinarios tenores mexicanos. En el ámbito argentino también están Marcelo Álvarez y José Cura, a quien dirigí en «Stiffelio» en el Metropolitan Opera de Nueva York este pasado mes de enero, y por supuesto el peruano Juan Diego Flórez, quien es un fuera de serie. Internacionalmente, también creo que son artistas extraordinarios el tenor alemán Jonas Kaufmann y el italiano Vittorio Grigolo.

P.: ¿Considera usted que los teatros líricos están atravesando un momento más o menos crítico que en otras épocas? ¿Qué modelo de gestión estima como el ideal?

P.D.: La crisis económica nos ha pegado a todos en todo el mundo. Todos los teatros del mundo están pasando por un momento difícil. Es momento de concesiones, pero no podemos olvidar al público con el que tenemos un compromiso y al que debemos de seguir ofreciendo una programación, producciones y repartos de calidad.

Entrevista de Marcelo Zapata

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