El demócrata lanza mañana un plan para bajar una desocupación superior al 9%, una clave de la elección del año que viene, ya que los más afectados son los negros y latinos, segmentos con preponderancia antirrepublicana.
Se reinstala la puja por el gasto público. El mandatario trata de relanzar obras de infraestructura y aliviar impuestos a la clase media y a las pymes.
Como contracara, los republicanos pujan por más recortes de impuestos y por medidas proteccionistas para competir con China.
La Casa Blanca admitió que «la frustración» es palpable.
Emerge el republicano Mitt Romney, un competidor con importante chance entre los conservadores.
Las encuestas arriesgan que un candidato presidencial republicano superaría hoy a uno demócrata.
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