El expresidente francés Nicolas Sarkozy celebró la tormenta que se ciñó sobre su sucesor por el affaire con una actriz. Es cierto, no está llorando. Se complace de ver que a Hollande le cuesta encarnar el cambio de estilo prometido durante la campaña, contó un amigo a Le Monde. El exgobernante había sido, en 2012, blanco de las críticas del político socialista por su estilo de vida frívolo junto a la actriz y modelo Carla Bruni, relación que ocupó en su momento las portadas de revistas del corazón por haberse oficializado un mes después del divorcio del entonces mandatario.
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