- ámbito
- Edición Impresa
Pocos anuncios de inversión en enero: sumaron u$s545 M
Fue el monto más bajo en un año. Además, las fusiones y adquisiciones alcanzaron apenas u$s842 M. Lo mejor del mes fueron las emisiones de Obligaciones Negociables, que totalizaron u$s1.124 M.

En el capítulo dedicado a las emisiones de Obligaciones Negociables, el informe sostuvo: "Las ON mantuvieron un buen nivel en el inicio del año, totalizando u$s1.124 millones. De nuevo destaca el nivel de emisiones en dólares, las cuales representaron un 76% del total".
Precisó luego que "se emitieron 12 Obligaciones Negociables en total con 5 de ellas en dólares. De ese total, cuatro de las emisiones se realizaron bajo el régimen de Pequeñas y Medianas Empresas (pymes)".
En su introducción, el trabajo de OF&A traza un panorama del clima de inversión vigente a enero de este año, que resume en los siguientes puntos:
-El Ministerio de Hacienda anunció el sobrecumplimiento de la meta presupuestaria, con un rojo primario que se ubicó en el 3,9% del PIB, logrando una contracción del gasto primario en términos reales por segundo año consecutivo, reduciendo su participación en el producto en casi 1 p.p.
-En este sentido, las posibilidades de alcanzar la meta de 2018 parecen bastante elevadas, considerando la baja esperada en los subsidios y el impacto de la reforma previsional.
-Sin embargo, el rojo financiero creció por el incremento en el pago de intereses como consecuencia de una estrategia que reclama de un constante flujo de financiamiento. En particular, la cuenta de intereses fue del 2,2% del PIB, cuando en 2016 fuera de 1,6%.
-Estos números dejan en claro que el plan de Cambiemos deja un frente sumamente expuesto a los vaivenes internacionales. En principio, la solvencia en el mediano plazo podría no ser un problema si se alcanzan los objetivos delineados, pero no hay que desestimar los problemas de liquidez que podrían presentarse, "encareciendo" el precio del gradualismo.
-Durante el año en curso, el gobierno necesitará de US$30.100 M para honrar sus cuentas, y los recientes movimientos en los mercados financieros han encendido algunas luces de alarma. Pese a ello, no hay mayores argumentos para sostener un cambio brusco en las condiciones de liquidez internacional, y si así fuera el caso, el gobierno tiene margen de acción para alterar su estrategia.

