26 de noviembre 2010 - 00:00

Polémica en Surcorea por débil reacción

Seúl - Corea del Sur amenazó ayer con tomar fuertes represalias en el caso de otra agresión armada de Corea del Norte, que se declaró por su lado dispuesta a nuevos ataques y culpó a «Estados Unidos y a su marioneta surcoreana» de la espiral de tensión en la península.

Dos días después de los disparos de obuses contra la isla surcoreana de Yeonpyeong -primer bombardeo de poblaciones civiles desde la Guerra de Corea (1950-53)-, Corea del Sur prometió una «revisión completa» de su política de respuesta militar, hasta ahora demasiado «pasiva».

El presidente de Corea del Sur, Lee Myung-Bak, severamente criticado por la prensa y la oposición, que consideraron demasiado débil su respuesta militar, aceptó la renuncia de su ministro de Defensa durante una reunión de urgencia.

Pyongyang disparó 170 obuses hacia la isla de Yeonp-yeong: 90 cayeron al mar y 80 sembraron el caos en la isla, matando a cuatro personas, dos soldados y dos civiles. Los habitantes de la isla seguían siendo evacuados ayer, mientras los soldados reforzaban en ella sus posiciones.

Corea del Sur respondió con 80 obuses, una represalia considerada demasiado floja por parlamentarios surcoreanos, que hubieran querido que la aviación destruyera las piezas de artillería utilizadas por Corea del Norte en el bombardeo.

Con la intención de responder a las críticas, el presidente Lee anunció, además, un espectacular refuerzo de los medios militares en el Mar Amarillo, zona hacia donde se dirigía el jueves el portaaviones estadounidense George Wa-shington. Estados Unidos, para exhibir su apoyo al aliado del Sur, efectuará con éste maniobras conjuntas aeronavales del domingo al miércoles próximos.

Agencias AFP y Reuters

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