3 de septiembre 2014 - 00:00

Polémicas causan renuncias en la campaña de Silva

El haberse convertido en líder en las encuestas coloca a Marina Silva en el centro de las miradas. Sus ambigüedades ideológicas comienzan a pasarle factura.
El haberse convertido en líder en las encuestas coloca a Marina Silva en el centro de las miradas. Sus ambigüedades ideológicas comienzan a pasarle factura.
Brasilia - El rechazo al casamiento entre personas del mismo sexo manifestado por la ecologista y evangélica Marina Silva, favorita para ganar las elecciones de octubre en Brasil, causó las primeras deserciones en sus propias filas y metió el asunto de lleno en la campaña electoral.

La polémica comenzó con la inclusión del apoyo al matrimonio igualitaraio en el programa de Gobierno que ella misma y el Partido Socialista Brasileño (PSB) presentaron el pasado viernes, enmendado al día siguiente en medio de una fuerte polémica que se pretendió zanjar consagrando el principio de la unión civil.

"Fuimos sorprendidos" con el cambio, declaró ayer el hasta entonces coordinador de asuntos homosexuales de la campaña de Silva, Luciano Freitas, un reconocido activista del movimiento gay, quien confirmó su renuncia.

La baja de Freitas siguió a la del secretario general del PSB, Carlos Siqueira, quien abandonó la campaña por otras discrepancias con Silva, nombrada candidata hace sólo veinte días, tras la muerte en un accidente aéreo del anterior abanderado, Eduardo Campos.

"El casamiento es para personas de sexos diferentes" y "no hay en eso ningún tipo de discriminación", dijo Silva, ferviente evangélica.

La unión civil fue consagrada en Brasil por una decisión de 2013 del Consejo Nacional de Justicia, pero el Congreso no legisló sobre el matrimonio igualitario.

Coincidencia o no, el cambio siguió a fuertes manifestaciones de líderes de iglesias pentecostales, que acusaron a Marina Silva de haberse "burlado" de los principios que postula esa religión.

Se calcula que unos 20 millones de personas profesan en Brasil la fe evangélica y que existe un número similar de homosexuales.

En otro hecho que causó fuerte polémica, la postulante declaró que La Biblia es para ella "una fuente de inspiración, como para cualquier persona que es cristiana o judía, pero existen otras fuentes de inspiración, a las cuales ya me referí. Y agregó: "Las decisiones son tomadas con base racional".

Según todos los sondeos divulgados en las últimas dos semanas, ninguno de los candidatos superará el 50% de los votos en la primera vuelta del 5 de octubre y será necesaria una segunda, el día 26 de ese mismo mes. En ese caso, las encuestas dicen que Silva vencería a la actual presidenta, Dilma Rousseff, por 5 a 10 puntos porcentuales.

Ayer el candidato del PSDB, Aécio Neves, debió salir a confirmar que no renunciará a su candidatura pese a haber caído al tercer lugar en intención de voto e, incluso, insistió en que confía ingresar al balotaje.

La controversia dentro de la campaña de Silva por el casamiento homosexual y la alteración del programa fue aprovechada ayer por Rousseff, al día siguiente de un debate en TV que reunió a los siete principales candidatos.

"No creo que se deba cambiar de propuestas, sobre todo cuando se habla de derechos", dijo Rousseff.

Cuando se anunció el programa de Marina, hasta algunos políticos que no apoyan su candidatura celebraron su posición en referencia al matrimonio entre personas del mismo sexo. Uno fue el diputado Jean Wyllys, también del PSOL pero además un conocido defensor de los derechos de los homosexuales, quien tras el cambio acusó a Silva de "jugar con la esperanza de millones de personas".

Por otro lado, hubo reacciones también entre los evangélicos, que habían criticado la primera versión de su programa de Gobierno. "El activismo gay está en cólera con Marina. Empiezo a estar satisfecho", publicó en una red social el pastor Silas Malafaia, influyente líder de la Asamblea de Dios, la iglesia evangélica con más fieles en el país y a una de cuyas vertientes pertenece la propia Silva.

Dilma, según observadores, pasó a la ofensiva conciente de que ésa es su última carta para retomar el liderazgo. Su equipo afirmó ayer que la ecologista puede terminar como Fernando Collor de Melo y otros "salvadores de la patria" si llega a la Presidencia (ver nota aparte). Con imágenes de los presidentes Janio Quadros, que renunció en 1961, tras lo cual se abrió una crisis que desembocó en el golpe de 1964, y Collor de Mello, que renunció en 1992 en medio de un escándalo de corrupción, el espacio criticó a Silva por defender la idea de gobernar sin apoyarse en los partidos.

Agencias EFE, AFP y Brasil 247

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