19 de mayo 2011 - 00:00

Políticos, impotentes ante una ola imparable

Los principales políticos españoles son los blancos de la ira juvenil y del movimiento 15-M. Algunos dirigentes buscaron, demagógicamente, capitalizar la protesta, pero fueron repudiados.
Los principales políticos españoles son los blancos de la ira juvenil y del movimiento 15-M. Algunos dirigentes buscaron, demagógicamente, capitalizar la protesta, pero fueron repudiados.
Madrid - «¡No nos representan!». Ése es uno de los eslóganes escritos en pancartas y gritados en la Puerta del Sol de Madrid, que se ha convertido en el epicentro del «movimiento de los indignados» en España. Los manifestantes lo gritan contra los políticos, contra todos, apenas unos días antes de las elecciones municipales y autonómicas que el país celebrará el domingo.

Los miles de personas, sobre todo jóvenes, que desde el 15-M han acudido a las protestas en toda España y los cientos que acampan en unas 40 ciudades como en la Puerta del Sol de Madrid reivindican un cambio en el sistema político y social y están hartos e indignados con la política actual.

Se han convertido en los protagonistas de la campaña electoral y aseguran que no se sienten representados por ningún partido. Sus dardos los tiran sobre todo contra las dos grandes formaciones nacionales, el Partido Socialista (PSOE) de José Luis Rodríguez Zapatero y el Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy.

Utilización

Pero éstos no parecen querer darse cuenta. Ante los comicios municipales y autonómicos del 22 de mayo, unos tratan de arrimarse a un movimiento ciudadano que precisamente tiene en ellos una de sus principales quejas. Y otros aprovechan las protestas para cargar contra los adversarios en las urnas.

«Yo lo entiendo, entiendo que se produzcan estas cosas», manifestó ayer Rajoy. El desempleo entre los jóvenes es del 45%, recordó el líder del PP, una cifra «terrible» que «no se puede permitir de ninguna manera».

«Zapatero se ha confundido, primero no vio la crisis, luego equivocó las medidas, luego gastó lo que no tenía y nos ha puesto en una situación muy difícil», añadió en declaraciones a Cadena Ser.

Las muestras de solidaridad con los «indignados» llegan de todos los partidos, quizás en un intento por no quedar fuera de la corriente de simpatía que se ha despertado en el país hacia ellos.

En una España en crisis económica y con una tasa de desempleo del 21%, muchos aseguran entender las razones que empujan a universitarios, desempleados, trabajadores con sueldos precarios, jubilados e inmigrantes a manifestarse y protestar, como en la noche del martes hicieron en Madrid 15.000 personas, según fuentes municipales.

Desde el PSOE hubo un intento de acercamiento a los manifestantes. «Yo llamo a los jóvenes a la rebeldía y me identifico con sus reivindicaciones», dijo el candidato socialista a la presidencia de la Comunidad de Madrid, Tomás Gómez.

Según los manifestantes, el martes llamó a uno de sus portavoces para sondear cómo sería recibida en la Puerta del Sol su presencia. Y la multitud la rechazó con un unánime grito de: «¡No!».

Gómez, que según las encuestas será incapaz de desbancar a la actual presidenta de Madrid, la conservadora Esperanza Aguirre, intentó ayer un nuevo guiño hacia los manifestantes.

«Quien tiene tanto interés (en el desprestigio de la política) son los auténticos antisistema, que son los que habitan en los grandes despachos, en los grandes bancos, en las grandes instituciones financieras, en los grandes poderes económicos, que saben que cuanto más débil es la política, más fuertes son ellos», aseguró.

Y Aguirre respondió asegurando que «hay un intento de manipulación por parte de organizaciones de izquierda». «Sin ninguna duda», dijo.

Llamamiento

Izquierda Unida (IU) llamó directamente a participar en las protestas. Su coordinador general, Cayo Lara, dijo incluso que el partido «forma parte de este movimiento de rebeldía e indignación». Él mismo participó de hecho en la manifestación del domingo en Madrid, con la que comenzaron las protestas. El político ha llamado a los jóvenes a votar el domingo para «castigar al poder».

Zapatero tenía previsto cerrar la campaña electoral mañana en la Plaza Mayor de Madrid, muy cerca de la Puerta del Sol. Pero el PSOE anunció ayer que el mitin se trasladará al recinto ferial de la capital. El partido dice que nada tiene que ver con las protestas. Pero lo cierto es que los acampados en el kilómetro cero de España pretenden seguir allí hasta el día de las elecciones.

Agencia DPA

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