Por ahora pelea Moyano-Cristina es vía peones

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Las diferencias entre Cristina de Kirchner y Hugo Moyano, que por ahora sólo expresó abiertamente el camionero, derivaron en una reacción más explícita de funcionarios oficiales a partir de la denuncia de Ricardo Echegaray sobre el paro de empleados de la AFIP, que vinculó con el jefe de la CGT.

Como parte de ese entrevero, ayer se cruzaron dos peones: Aníbal Fernández, ahora senador, defendió la postura oficial, y Julio Piumato, del gremio de Judiciales y uno de los laderos del camionero, salió a cruzar las declaraciones críticas del dirigente de Quilmes.

«Los funcionarios de AFIP son los mejores remunerados del Estado», dijo Fernández y aseguró que «la medida de fuerza en el gremio de Judiciales, a un par de días de la feria y no teniendo problemas salariales, es una desproporción».

De ese modo, el senador le respondió al moyanista Piumato, quien habló de una «ofensiva gorila» encarada desde el oficialismo. El dato no es ocioso: Piumato ha sido, en estos años, quizá el moyanista más K, al menos hasta que quedó fuera de la lista de diputados por Capital Federal.

Fernández se puso solo en la línea de tiro. «Me importa muy poco que me llame gorila, pero si yo soy gorila, madre de Dios. Insisto en la defensa de los derechos de los trabajadores, pero no a cualquier costo».

En el mismo tono, el exjefe de Gabinete sostuvo que los gremios que agrupan a empleados de la AFIP y Judiciales «están alineados con Hugo Moyano. Esto tiene que ver con la puja por el poder, con la escalada en la puja por el poder» y no con reclamos gremiales.

«Acá estamos discutiendo poder político y esto es lo que más me preocupa a mí», reiteró.

Anteayer, días después de las medidas de fuerza realizadas por los empleados judiciales por retrasos en los compromisos de subas salariales, el Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria en el paro que iban a llevar adelante los trabajadores de la AFIP, organismo conducido por el kirchnerista Ricardo Echegaray.

Fernández reforzó, luego, la tendencia de apuntar a Moyano: «Sin razones valederas, las medidas de fuerza no son más que una escalada dirigida a la puja por el poder político. Da mucha bronca..., ¿no?».

Amplió sus argumentos. «En el caso de los judiciales, han tenido siempre más aumentos que la administración central y en el caso puntual de AFIP -sin haber tenido paritarias- tienen el 12 por ciento más alto que la media normal de la administración nacional».

Fernández tiene un largo historial de conflictos con el sindicalismo. Aunque tiene amigos en esa actividad, desde la CGT se le han imputado algunas operaciones: Juan José Zanola, por caso, apuntó al ahora senador como armador de la causa que lo tuvo dos años en prisión.

Respecto de los tironeos con Moyano, el senador fue más cauto. «La actitud del Gobierno ha sido siempre cuidadosa, respetuosa, pro trabajadores. ¿Y resulta que por la discusión de un horario hay que llevar cuatro días de paro? Es una enormidad», acotó.

En esta línea se preguntó: «Si tuvieran un problema severo de ingresos o de funcionamiento o de condiciones de trabajo, entonces, ¿cuáles son las medidas que anunciarían? ¿Un año y medio de paro? No guardan proporción».

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