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Por ajuste quitan hasta desayunos a empleados

Alejo Larralde, CEO de The Merchandising Store aseguró que «el consumo de los productos empresariales se redujo en más de un 30% durante 2008» y estimó que las bajas aumentarán en 2009. Esto se ve reflejado en las grandes compañías. En una empresa líder en tecnología dicen que son escasos los folletos y se redujeron notablemente los gastos en marketing empresarial; « trabajar así es más complicado», aseguran. Además, la empresa ha recortado considerablemente el acceso a descuentos para empleados.
Antes, autorización mediante, se podía adquirir cualquier producto de manera ilimitada, pero ahora se implementaron muchas restricciones.Se suma también la faltade tarjetas personales, lapiceras y agendas que ya es una pauta general de todas las empresas.
Las medialunas, frutas, jugos y cafés ya no son un placer cotidiano para los empleados de una compañía de tarjetas de crédito, donde era costumbre de la empresa distribuir por sección canastas con frutas y desayunos todos los días. Esta realidad también la sufren en una cadena de supermercados donde la empresa solía pagar un almuerzo el último viernes de mes, que ahora sólo es un buen recuerdo.
El mayor ausente en este 2009 es la motivación. Las secciones de ventas aseguran que ya casi no existen los planes de incentivo. Las pocas empresas que los siguen manteniendo han bajado la calidad de sus premios, dejando de ser tan tentadores como en las buenas épocas. Además, aseguran que los estímulos se han convertido en un deseo casi inalcanzable. Conseguir los bonos cuesta cada vez más. Los objetivos tienen ahora un piso muy alto.
En la industria textil de alta gama se notan los cambios. En los clásicos show room que realiza una marca de alta costura, donde se atiende a los clientes más destacados, se ofrecía un servicio completísimo de cafetería -donde los mozos servían mientras los compradores observaban los catálogos con la última colección-. Ahora, los clientes son atendidos sólo con un servicio básico de panadería, pero ya sin mozos.


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