Carlos Tevez llegó con su esposa y sus hijas a Manchester para retomar los entrenamientos del City y ver si Roberto Mancini lo indulta y le permite jugar en el equipo en el final de la liga. Carlos, que dijo que si tiene que pedir disculpas lo hará, explicó el incidente que hizo que lo separaran del equipo: «Yo ya había calentado durante diez minutos y me senté por esa actitud que él tiene de querer perder por 2-0 en lugar de por 4-0. Cuando hizo el cambio fui al banquillo y me senté, pero él no me vio porque estaba en medio de la discusión, entonces fue cuando me vio sentado y, como a un perro, me dijo que siguiera calentando».
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