El entrenador del Paris Saint-Germain, Mauricio Pochettino, reveló que tuvo un entredicho con Kylian Mbappé y Neymar por decir que Lionel Messi “debía ganar el Balón de Oro” .“Tuve un problema por decir eso”, afirmó acerca de su deseo de que el rosarino se quede con el galardón. Y añadió: “Después, Neymar y Mbappé me dijeron que por qué ellos no. En cualquier caso, estaría bien que cualquier jugador del PSG lo ganara, pero Leo lo merece”.
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Por elogiar a Messi, Pochettino tuvo problemas de “cartel”
Más allá del entredicho, el entrenador del PSG trabaja en las prácticas para aceitar el funcionamiento del tridente y que el capitán de la Selección pueda romper la sequía goleadora en el torneo francés.
El Balón de Oro de esta temporada tiene entre los máximos candidatos a los tres integrantes de la delantera del PSG y Pochettino ya había dicho en diálogo con la Cadena Cope: “Debe ser para Messi, sin ninguna duda. Y si no entrenara a Messi, diría Messi”. Los tres futbolistas del elenco francés no son los únicos nominados a ganar el trofeo, sino que Gianluigi Donnarumma también se encuentra entre los 30 candidatos, pero al parecer el arquero italiano no le realizó ningún planteo al técnico.
Sequía en la Ligue 1
Tras el fichaje de Messi por el PSG, son muchos los que esperan impacientemente el momento exacto en que los integrantes del tridente parisino se adapten a las cualidades de sus compañeros y demuestren todo su potencial, sobre todo en la Ligue 1, en la que, en cuatro partidos, Messi disputó 280 minutos y todavía no pudo marcar un gol. Fueron 24 minutos contra Reims, 76 minutos contra Lyon (cuando Pochettino lo reemplazó con el partido 1-1 y desató una polémica), y dos partidos completos contra Rennes y Marsella.
A los 34 años, el crack rosarino comienza a sentir el rigor de un campeonato mucho más físico que el de la liga española. A diferencia de lo que ocurría en Barcelona, en Francia los rivales no le temen y hacen lo posible por incomodarlo, por impedirle que remate al arco.
Además, el desgaste realizado durante el receso, en el que se consagró campeón con la Selección en la Copa América de Brasil, algún problema físico menor y la falta de una pretemporada adecuada con sus nuevos compañeros minaron la posibilidad de un mayor juego asociado, al que Messi siempre estuvo acostumbrado. Sus dos viajes a Sudamérica por las Eliminatorias para Qatar 2022 también le hicieron perder partidos y, consecuentemente, poder tomar ritmo. Incluso en un par de semanas volverá a interrumpirse por una nueva doble fecha, ante Uruguay y Brasil, las últimas previstas en el calendario 2021.
Messi llegó tarde al equipo, se perdió los tres primeros partidos de la Ligue 1 mientras se reacondicionaba. Luego se perdió otros dos por las Eliminatorias y uno más por una lesión. Tanto en el PSG y como en la Selección, hoy se ve a un Messi más organizador que explosivo, que dosifica sus energías en un rol de armador de juego, cediendo a otros protagonistas la faceta goleadora. En este nuevo rol, Pochettino deberá trabajar con tiempo de prácticas y de partidos para aceitar esa sociedad con Mbappé y Neymar, para beneficio del PSG, porque, por ahora, la puesta a punto no se alcanzó.


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