26 de agosto 2014 - 00:00

Por la huelga, Scioli tensa la relación con Moyano

En otros tiempos, un asado en La Ñata ofrecido por Daniel Scioli que tuvo como huéspedes a Hugo y Pablo Moyano, disparó una de las embestidas más intensas de la Casa Rosada contra el gobernador y candidato presidencial.

Ayer, en otro giro en esa relación de tres, Scioli se convirtió en el primer candidato del peronismo K en cuestionar el paro convocado para el jueves por la CGT Azopardo que comanda el jefe del gremio de Camioneros.

Desde Tigre, Scioli dijo que no es "momento" para un paro nacional. "Estamos viviendo un momento en el país, donde es necesario que todos pongamos el hombro, los empresarios, sindicatos y todos los sectores políticos, primero pensando en la Argentina" dijo el bonaerense que dijo que la prioridad debe ser "cuidar el empleo y la actividad económica".

"El país está dando un debate muy profundo, que excede a un partido político, a un Gobierno, para dejar superado ya el frente externo y que pueda ser un trompolín entre la gran etapa de crecimiento y la recuperación, a la gran etapa del desarrollo"
, agregó el gobernador-candidato.

De todos modos, Scioli aclaró que su rechazo al paro "no significa desconocer los reclamos o los derechos que puedan tener los trabajadores, que han sido en estos años una prioridad en las políticas activas".

Con ese posicionamiento, Scioli tensó una vez más su relación con el clan Moyano, uno de los actores que apostó a sumar a su club de alianzas para 2015, pero ese plan ante el recrudecimiento de la tensión entre el camionero y la Casa Rosada, se torna prácticamente imposible.

Desde la renuncia de Moyano a la jefatura del PJ bonaerense, a fines de 2011, Scioli hizo equilibrio entre su pertenencia al esquema K y su relación política con los Moyano. En 2012, un almuerzo en La Ñata, generó un pico de tensión entre el gobernador y Cristina de Kirchner.

Con los meses, en la previa de las legislativas de 2013, el moyanismo coqueteó con Sergio Massa a la vez que impulsó un acuerdo entre el tigrense y Scioli que, por otras razones, finalmente no se coronó.

Aunque Moyano al final pactó con Francisco de Narváez, su hijo Facundo avanzó en el entendimiento con el massismo y hoy forma parte, con algo de independencia, del esquema del tigrense candidato a presidente.

En la previa de la normalización del PJ, Scioli fue a visitar a Moyano a la sede de Camioneros en Constitución para pedirle que acepte volver a formar parte del Consejo partidario. Pero Moyano desechó esa posibilidad. Meses después, Fernando Espinosa hizo lo mismo en referencia al PJ bonaerense. El camionero volvió a decir que no porque entiende, como otros caciques peronistas, que no el PJ está ciegamente alineado con la Casa Rosada y eso no da margen para disidencias ni matices.

Ayer, Scioli llevó a otro plano la relación con Moyano, al oponerse al paro de 24 que el camionero convoca para el jueves y que promete, como la huelga de mayo, tener algún nivel de impacto.

El gobernador, aunque evitó confrontar explícitamente con Moyano y con los gremios que convocan, se mostró en desacuerdo con la medida de fuerza.

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