Bautizada "Novo Banco", la nueva entidad ha recibido una inyección de capital de 4.900 millones de euros, de ellos 4.400 procedentes del fondo de 12.000 millones concedido para recapitalizar a los bancos en el marco de la ayuda concedida a Portugal en mayo de 2011 por la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional. Los 500 millones restantes los aportó el Fondo de Resolución alimentado por los bancos portugueses creado en 2012 a demanda de la troika UE-BCE (Banco Central Europeo)-FMI para hacer frente a la crisis.
Los mercados acogieron bien esta solución. Aunque las acciones del Banco Espírito Santo estaban suspendidas de cotización, la Bolsa de Lisboa subió un 0,98% y los intereses del bono de deuda portugués a diez años cayeron a un 3,623% contra el 3,701% del viernes.
"El plan de ayuda es positivo porque hay un verdadero reparto entre los accionistas y los tenedores de deuda subordinada por un lado, y el Estado que recurre a una parte de sus reservas para recapitalizar el nuevo banco", comentóAlan Lemangnen, economista de Natixis.
| Agencia Afp |


Dejá tu comentario