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Potente “Abraçaço” del Caetano más rockero
El sonido “moderno”, con toques de funk y hasta de banda de rock duro del trío que acompaña al Caetano actual, significa en muchos casos una sorpresa despabilante para algunos fans que siguen pagando precios altísimos para verlo y llenar cuanta sala se le plantee en Buenos Aires.
Con su "Abraçaço" del año pasado, el bahiano Caetano Veloso completa una trilogía de discos qie comenzó con "Cè y "Zii e Zie", realizados en un lenguaje lindante con el "power trio" rockero junto a un pequeño conjunto de músicos jóvenes. Y con ellos, abandona en alguna medida el lugar excluyente que venía exponiendo en años anteriores, cuando su figura se recortaba en los escenarios no sólo como cantante y creador de grandes temas sino también como un artista todo terreno, visitante además del teatro y de la danza.
Caetano tiene 71 años increíblemente bien llevados pero obviamente ya no es aquel muchachito bailarín e híperkinético que conocimos en otras épocas. Frente a esos cambios naturales, el artista podía haber optado por dormirse en sus muy bien merecidos laureles, poner su voz adelante respaldado por un grupo camarístico acústico y repasar lo mejor de su abundante producción. Muy por el contrario, y fiel a una actitud no condescendiente que lo ha caracterizado a lo largo de su vida, en estos últimos años se rodeó de un trío de guitarra, bajo/teclados y batería y entregó al sonido de sus compañeros muy buena parte del protagonismo.
Están las melodías y las letras, casi siempre muy ricas, salidas de su cabeza. Está su voz a la que no hay almanaque que le haga mella. Está esa expresividad y ese manejo del escenario que ahora no necesita de mayores movimientos. Pero está también ese trío de jóvenes que a ratos se hace más rockero, a otros más baladístico, pero que siempre tiende más a la incomodidad que al achanchamiento, a la fricción auditiva que a la paz demagógica. Por el contrario, el sonido "moderno", con toques de funk y hasta de banda de rock duro, significa en muchos casos una cachetada despabilante para algunos fans que siguen pagando precios altísimos para verlo y llenar cuanta sala se le plantee en Buenos Aires.
Este nuevo recital porteño de alguien que habla nuestro "dialecto" argentino mejor que muchos de nosotros y que nos visita con regularidad, tuvo como epicentro su más reciente "Abraçaço". Hizo casi completo ese material a lo largo de los 90 minutos de show y tuvo altísimos momentos en la curiosa "Parabems", en la muy cargada de contenido "Um Comunista", en la desgarradora "Estou triste" (con un momento acústico brillante), o en la rupturista "Funk Melódico".
Volvió sobre su anterior trabajo "Cê para hacer "Homens" y la maravillosa "Odeio". Y repasó otras canciones de diferentes tiempos para hacerse enorme en piezas como "Um índio", "Reconvexo", "Lindeza", "Escapulário", "De noite da cama", "A luz de Tieta", "Sampa ", "Alguém cantando" o "Un leonzinho", entre otras.
Y ya que les asignamos semejante lugar en este plan Veloso 2013, vale la pena mencionar especialmente los nombres que componen ese trío potente que consigue destacarse por significación artística y por talento profesional. Allí están entonces Pedro Sá, Marcello Callado y Ricardo Días Gómes para hacer posible este Caetano de los grandes abrazos.


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