17 de febrero 2011 - 00:00

Potente drama sobre marginalidad y box

Al principio de «El ganador», Christian Bale está a punto de la sobreactuación, pero se equilibra cuando interactúa con el casi siempre subestimado Mark Whalberg, el gran actor del film.
Al principio de «El ganador», Christian Bale está a punto de la sobreactuación, pero se equilibra cuando interactúa con el casi siempre subestimado Mark Whalberg, el gran actor del film.
«El ganador» (The Fighter, EE.UU., 2010, habl. en inglés). Dir.: D.O. Russell. Int.: M. Wahlberg, C. Bale, A. Adams, M. Leo.

Promediando la proyección de «El ganador», el espectador puede comenzar a preguntarse si se trata de una verdadera película de boxeo o es en realidad un drama sobre el entorno marginal de un boxeador, empezando por su increíble familia irlandesa. Al final, la duda se disipa: «El ganador» es una película de boxeo, solo que a diferencia de otras historias parecidas, se dedica a enfocar más los factores que logran que un boxeador pueda o no triunfar en el ring.

Mark Wahlberg interpreta al ganador del título local Micky Ward, alguna vez campeón en su peso mediano, algo que su hermano Dicky jamás pudo lograr, aunque alguna vez llegó a hacer tropezar en el cuadrilátero al mismísimo Sugar Ray Leonard (segun él, no se tropezó nada sino que lo noqueó). El film toma a Mark y Dicky cuando el más veterano de los hermanos (Christian Bale) es un fracasado adicto al crack que, junto a su madre (una intensa Melissa Leo) le arruina sitemáticamente la carrera a su hermano menor Micky, ya casi acostumbrado a servirle de escalón a otros boxeadores para que asciendan a competir por el título, mientras él solo pierde una pelea tras otra, debido a los pésimos arreglos familiares. La historia está llena de apuntes agridulces y tragicómicos, que en especial tienen que ver con el personaje impresentable de Dicky, que asegura que HBO está haciendo un documental sobre su figura y su posible regreso al ring, cuando en realidad el programa en cuestión es un capítulo de la serie sobre adicción a las drogas «Crack in America».

Pero en la vida de Micky aparece una bartender medio salvaje (Amy Adams), odiada por todos sus familiares, que logra, apoyada por la súbita encarcelación de Dicky, que apueste a una carrera más seria en el box, que pronto lo lleva a ganar peleas. Aquí es donde «The Fighter» se convierte en una contundente película de boxeo con dos o tres peleas filmadas con realismo y toda la crudeza que requiere el más violento de todos los deportes. EL director David O. Russell (el de «Tres Reyes») logra algo sutil con la filmación de cada encuentro, hace que parezca que el espectador los está viendo por TV, como en general la gente ve las peleas, para luego subir su cámara el ring a mostrar los detalles más íntimos, sórdidos y violentos del caso.

Más allá de la técnica para filmar las peleas, éste es un film de actuaciones y de ambiente, y está muy bien en ambos rubros, Solo que al principio Christian Bale se pasa un poco de la raya y queda a un paso de la sobreactuación, algo que por suerte luego se equilibra al interactuar con el lamentablemente casi siempre subestimado, Mark Wahlberg, el gran actor de este film.

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