5 de diciembre 2016 - 00:07

Preocupación por los planes inmobiliarios

Los desarrollos para Empalme Norte y la traza del Paseo del Bajo generan temor entre los trabajadores del Puerto Buenos Aires

Preocupa el destino de la parrilla ferroviaria.
Preocupa el destino de la parrilla ferroviaria.
Los gremios vinculados con la actividad portuaria manifestaron la incertidumbre que genera sobre el sector el avance de los proyectos inmobiliarios en la zona retroportuaria y las decisiones oficiales de poner en venta los terrenos de Empalme Norte, donde funciona la parrilla de maniobra ferroviaria, enfrente a Catalinas.

"Vemos todo esto con una gran preocupación y sentimos una gran decepción cada vez que se acota el espacio del puerto de Buenos Aires lamentablemente para negocios inmobiliarios", señaló Roberto Coria, secretario general del Sindicato de Guincheros y Maquinistas de Grúas Móviles en diálogo con TRADE RADIO FM.

"Le manifestamos nuestra inquietud a la AGP (Administración General de Puertos, órgano de control del Puerto Buenos Aires) y nos dijeron siempre que no, que estos proyectos no van a afectar el trazado portuario. Pero no hay que saber mucho de logística para darse cuenta de que si no tenés espacio físico para la carga y descarga condenás al puerto al fracaso o al deterioro", indicó Coria, secretario administrativo además de la Federación Marítima, Portuaria y de la Industria Naval (Fempinra, que agrupa a 20 sindicatos nacionales, que comanda Juan Carlos Schmid, uno delos secretarios generales de la CGT), institución que pidió reunión urgente con las autoridades para evaluar las derivaciones del tema.

Coria advirtió que "la parrilla ferroviaria se reactivó hace cuatro años para descomprimir el tránsito de camiones; si la sacan, ¿dónde van a transferir los barcos los contenedores a los ferrocarriles?".

"Hay una mirada muy sesgada de la realidad portuaria -continuó- y se deja de lado a la gente que trabaja en el puerto y a las economías regionales que (sin el puerto) van a pagar de más con los transbordos".

Por su parte, Adolfo Barja, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores de Administraciones Portuarias (Sutap), subrayó que "todo esto es un movimiento inmobiliario: se están olvidando del trabajo portuario, en un puerto que está colapsado. Se tienen que dejar de embromar con entregar nuestros terrenos, como la parrilla (ferroviaria), que funciona bien. El gobierno no escucha estas cosas, sólo se fija en los negocios. Algunos no entienden la política portuaria nacional, cada uno hace lo que quiere", protestó.

Coria recordó además que el avance de obras para el ordenamiento del tránsito pesado como el Paseo del Bajo, "dejan de lado a pulmones clave de la actividad del comercio exterior como los depósitos fiscales".

"El desarrollo de depósitos fiscales - agregó- en el mundo va de la mano con la actividad portuaria. Si hay que mover la carga del puerto al Mercado Central (donde se trasladarían los depósitos fiscales afectados por la nueva traza) se va a encarecer la logística, y eso lo van a pagar los consumidores y las economías regionales", añadió.

Un ejecutivo de uno de los depósitos fiscales afectados por la medida indicó que elevarían a las autoridades "una propuesta integradora" en la que demostrarían "que no existe en ningún lugar importante del mundo, un puerto que no contenga un espacio de retropuerto o polo logístico portuario. En ese lugar queremos estar los depósitos fiscales de zona puerto norte".

La preocupación del sector es que perciben que el Gobierno quiera "barrer" en un lapso de 2 años con todos los depósitos fiscales. Pero dudan de los planes para la transición y de la eficiencia de conectividad actual, o en ese plazo, entre el puerto y el Mercado Central.

La cesión del 30% del territorio portuario a proyectos inmobiliarios despierta el temor sobre el empleo y sobre el alto costo logístico asociado.

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