30 de julio 2009 - 00:00

Prevén nueva escalada del petróleo entre 2013 y 2016

Barack Obama
Barack Obama
Al cierre de esta edición, el precio del petróleo rondaba u$s 63 revirtiendo la tendencia alcista que se sostenía desde el 14 de este, mes y que los analistas atribuían al optimismo de los inversores por una posible recuperación económica. Pero los expertos reiteran que el consumo descenderá este año y comienzan a preocuparse por la caída de la inversión que derivaría en una nueva escalada en las cotizaciones en tres o cuatro años.

Según Amrita Sen de Barclays Capital, «la dinámica actual del mercado es más coherente con un barril a u$s 65 que con un barril inferior a u$s 60», pronosticando que a largo plazo, un nuevo piso debería establecerse en torno a u$s 80 dólares.

Recuperación

Sin embargo, las dudas sobre el ritmo de recuperación en importantes economías consumidoras de energía mantienen un límite sobre los precios. La desaceleración mundial recortó la demanda mundial de petróleo en hasta 2,5 millones de barriles por día, de acuerdo con la Agencia Internacional de la Energía (AIE), mientras la OPEP prevé una caída de 1,65 millón en su última evaluación para este año.

No obstante, la organización estimó que el consumo global de crudo crecería en 2010 a 84,34 millones de barriles diarios, 500.000 más que en 2009, impulsado principalmente por un aumento en países en desarrollo.

El precio del crudo atraviesa un año volátil. Se desplomó en diciembre a un mínimo de cinco años de u$s 32,40 dólares, unos seis meses después de haber escalado a un récord de más de u$s 147. Para fines de junio, los precios habían alcanzado un máximo anual de u$s 73,38, pero en la primera quincena de este mes bajaron a menos de u$s 60 dólares.

Pero más allá del corto plazo, expertos pronostican que una fuerte caída en la exploración de petróleo y gas debido a la restricción global del crédito conducirá a otra escalada de los precios, probablemente en los próximos cuatro años.

Christopher Moyes, presidente de Moyes & Co. Inc, consultora con sede en Dallas que maneja las adquisiciones y las inversiones de decenas de compañías medianas de petróleo y gas, dijo que «como el costo de financiamiento de todos los proyectos ha escalado, las petroleras le están dando la espalda a la exploración riesgosa y en su lugar se ven presionadas para obtener recursos de hidrocarburos por medio del camino más fácil de las fusiones y adquisiciones».

«Es probable que eso lleve a una escasez de suministros», dijo Moyes a la agencia Reuters en una entrevista. «En algún momento entre 2013 y 2016 tendremos otra escalada de los precios», agregó. «Las tres últimas escaladas de los precios han tenido un tiempo de espera de 1.500 a 2.500 días. El piso de la caída del precio ocurrió en enero. Faltan unos 1.500 días para que nos topemos nuevamente con una escasez de suministro, cuando la demanda aumenta y no se puede satisfacer», añadió.

Perforación


La perforación por petróleo y gas en aguas británicas cayó un 57% en el segundo trimestre, y las plataformas de perforación de gas en Estados Unidos registran una baja interanual del 56%, según dijo la firma de servicios de petróleo Baker Hughes a Reuters.

«El principal reto al que se enfrentan ahora los Estados es garantizar el abastecimiento de crudo cuando la demanda comience a repuntar», concluyó, por su parte, el XX Congreso Mundial del Petróleo celebrado en Londres. Los expertos reunidos en el cónclave coincidieron en la necesidad de un «ajuste global» que permita asegurar el consumo de petróleo en todo el mundo cuando la crisis toque a su fin.

El secretario adjunto del Departamento de Energía del Gobierno de Barack Obama aseguró que desearía ver en el mercado «tanto petróleo como sea posible». Por su parte, el representante de Seguridad Energética de la Comisión Europea indicó que es tal la importancia de garantizar el abastecimiento energético que la UE incrementó sus exigencias mínimas para las reservas de emergencia de crudo. Además de la seguridad energética, los ponentes también hicieron especial hincapié en la necesidad de replantear el «mix energético» operativo en la mayoría de países desarrollados y orientarlo hacia un modelo bajo en carbón. «Si nos dirigimos hacia una economía baja en carbón hay que empezar ahora mismo», indicó el miembro del Departamento de Energía estadounidense, quien afirmó también que su Gobierno «está llevado a cabo muchos cambios estructurales en muchos temas, incluido éste».