El gobierno estimó en $1.440 el precio mayorista de la energía para 2018 por lo cual el aumento que se trasladará a las tarifas de los consumidores será del 42%, sin que se haya explicitado si ese porcentaje se aplicará en una sola etapa o en dos. El dato surge del informe de la Secretaria de Energía Eléctrica para la audiencia pública que se realizará el 17 de este mes y publicado en el sitio de internet del Ministerio de Energía.
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El documento indica que el precio mayorista incluye los costos de energía y potencia, y los del transporte, y fija el valor en u$s74,8 para 2018, estimando un tipo de cambio para el año de $19,30. Como el siguiente escalón en el cronograma ya anunciado es que los consumidores paguen el 63% del precio el año próximo, se llega a que el valor a trasladar a tarifas será de $908. Comparado con $640 que es el vigente hasta ahora, la variación es del 42%. Esa suba se aplica sobre el 45% de la factura y también implica un aumento proporcional de los impuestos. El gobierno puede aplicarlo en dos etapas, una en diciembre y otra ya en 2018. Además hay que considerar los incrementos ya pactados para Edenor y Edesur y los que decidan los gobiernos provinciales en las distribuidoras del interior. En relación a Capital Federal y Gran Buenos, el ENRE decidió ayer que el margen de las distribuidoras se ajustará dos veces por año mediante una cláusula gatillo cuando una fórmula que incluye precios y salarios, sea igual o superior al 5%, pero no se podrá aplicar un porcentaje superior a ese. Y en caso de que sea menor al 5% se pondrá en vigencia el 30% de la meta de inflación contemplada en el presupuesto de cada año. Además de esa actualización, está pendiente la segunda y tercera fases de la revisión tarifaria integral que estaban previstas para este mes y febrero, lo que implica dos incrementos del 20% en la tarifa final de los residenciales y pequeños comercios.